24 cultivo exterior Fertilizantes: ¿qué son y por qué son esenciales? Los fertilizantes o abonos son sustancias químicas o materiales orgánicos que se aplican a los cultivos con el objetivo de proporcionar a las plantas los nutrientes esenciales, que son los que necesitan para crecer y desarrollarse saludablemente. Entre estos elementos se incluyen el nitrógeno, el fósforo, el potasio y muchos otros, que se encuentran en el suelo o sustrato, ya sea de manera natural o como resultado de la adición de fertilizantes. Estos elementos minerales reciben el nombre de nutrientes esenciales porque, sin ellos, las plantas no pueden desarrollar correctamente sus funciones fisiológicas, de manera que su desarrollo se ve impedido. Aunque los fertilizantes se pueden clasificar atendiendo a varios criterios, en el cultivo de cannabis, principalmente, se distinguen dos tipos de abono: los fertilizantes químicos o de síntesis y los fertilizantes orgánicos o biológicos. Los primeros son insumos que se crean en laboratorios o fábricas, y que contienen una combinación de nutrientes sintéticos que se pueden aplicar a las plantas. Por otra parte, los fertilizantes orgánicos, tal como su propio nombre indica, son de origen natural y se derivan de fuentes como los estiércoles animales, el compost o restos vegetales. Si bien en los cultivos de interior la elección del tipo de fertilizante depende de las preferencias personales del cultivador y de las condiciones del cultivo, en exterior, suele funcionar mucho mejor el fertilizante orgánico. No es que no se puedan utilizar fertilizantes químicos, pero su empleo entraña un mayor grado de dificultad y un mayor riesgo para el cultivo y para el suelo si cultivamos en tierra madre. Además, los fertilizantes orgánicos acostumbran a ser más respetuosos con el medio ambiente, ya que sus niveles de nitrógeno son moderados en comparación a los abonos sintéticos. Fertilización con abonos naturales El uso del estiércol en la agricultura para ayudar al desarrollo vegetal se remonta a la Edad Antigua. Culturas milenarias como la egipcia, la china o la griega reconocían su importancia y lo empleaban siglos atrás para mejorar el rendimiento de los cultivos. Con el tiempo, su empleo en la agricultura se extendió y ha ido evolucionando hasta nuestros días, ya que es tan efectivo como lo era antaño. A continuación, haremos un repaso de los diversos tipos de estiércoles y guanos que se pueden usar en el cultivo exterior de marihuana. La mayoría de ellos pueden comprarse ya listos para aplicar, siendo esta la opción más recomendable. Estiércol de oveja: se trata de un excelente abono orgánico para la marihuana cultivada al aire libre, ya que proporciona nutrientes esenciales para el crecimiento. Es rico en nitrógeno, fósforo y potasio, que son elementos clave para un desarrollo saludable. Además, contiene materia orgánica que mejora la estructura del suelo y ayuda a mantener un adecuado equilibrio de sus nutrientes. Por tanto, es un abono ideal para el cultivo en tierra madre. Sin embargo, es importante aplicarlo correctamente compostado, ya que el estiércol de oveja fresco causaría problemas de salinidad y acidez en el suelo. Además, también puede contener bacterias perjudiciales para las plantas y personas, por lo que es importante manejarlo y aplicarlo con precaución. Gallinaza:se trata de un abono que se obtiene a partir de la cama de corral de los gallineros cuando estos se limpian. Se compone, mayormente, de paja y excrementos, siendo un abono económico y sostenible, que emplean frecuentemente aquellos cannabicultores que disponen de un corral de aves. Es un fertilizante rico en macronutrientes (nitrógeno, fósforo y potasio) y micronutrientes (otros minerales esenciales demandados en menor cantidad). Aunque es La fertilización es un aspecto crucial en el cultivo de marihuana, ya que las plantas necesitan ciertos elementos que son esenciales para su crecimiento y desarrollo. El cannabis, al igual que cualquier otra especie vegetal, requiere una combinación adecuada de nutrientes para florecer y producir cosechas de alta calidad. Sin un correcto abonado, nuestro cultivo puede sufrir diversos problemas, incluyendo hojas amarillentas, crecimiento lento y bajo rendimiento. Al proporcionar a las plantas los nutrientes que necesitan, los cultivadores pueden lograr un crecimiento saludable y una cosecha abundante. En las próximas líneas, trataremos el tema de la fertilización en el cultivo exterior, explicando qué tipo de nutrientes debemos aportar en cada caso. Fertilizantes para el cultivo exterior por Mari SH Estos elementos minerales reciben el nombre de nutrientes esenciales porque, sin ellos, las plantas no pueden desarrollar correctamente sus funciones fisiológicas Para cultivos en tierra madre, el estiércol es un abono ideal Para los cultivos en maceta, lo más práctico son los fertilizantes líquidos
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