El Cultivador

32 cultura cannábica En el número 76 de El Cultivadorse publicaba la tercera de parte de esta serie, “Los aromas del cannabis”, donde escribía sobre los aromas en fresco, en seco, sobre sus cambios y sobre una interesante e ingeniosa forma de almacenado de cannabis, y donde también se planteaba la introducción a un sistema que libera terpenos, obtenidos de la misma variedad que se quiere conservar. Esta cuarta y última parte de la serie la dedicaremos a ciertos compuestos aromáticos en los que se está poniendo especial atención, sobre todo por su destacada importancia en el perfil aromático de las plantas, a pesar de que se encuentran en cantidades muy pequeñas en las mismas y no son solo terpenos. Para situarnos, cuando hablamos de aromas es importante considerar cantidades, pero también volatilidad e intensidad. Por hablar de números aproximados, podemos encontrar que el porcentaje total de terpenos de las flores secas del cannabis suele estar entre el 1 y el 5 %, otros compuestos están bastante por debajo del 1 %. Sin embargo, a la hora de poder percibir estos terpenos y otros compuestos orgánicos volátiles, es crucial entender que la diferencia del tamaño de estos, así como su volatilidad, será lo que determinará que unas flores huelan más y otras huelan menos. Como hemos explicado anteriormente, los monoterpenos son de tamaños más reducidos, tienen un peso molecular menor y una mayor volatilidad, siendo los que se evaporan a más bajas temperaturas y los que se oxidan antes, tanto con el paso del tiempo como debido a los cambios de temperatura y de presión. Por el contrario, los sesquiterpenos, de mayor tamaño, más pesados y menos volátiles, son más difíciles de percibir con simplemente olfatear las flores a temperatura ambiente, pero son estos los que más se disfrutan cuando se vaporizan o combustionan. Por consiguiente, enfrentando dos ejemplares con el mismo porcentaje total de terpenos, aquel cuyo contenido en monoterpenos sea mayor frente a los sesquiterpenos, será más aromático y sus terpenos, más volátiles, estarán evaporándose y por tanto haciéndonos sentir que huele más. Aunque, como ya hemos ido adelantando en esta serie, no son solo los terpenos los responsables del aroma del cannabis, sino también otros compuestos cuya ínfima cantidad tiene una gran repercusión. Selección, domesticación y elección Los comienzos de la era del cultivo de interior seguro que fueron apasionantes. Con el tiempo, aquellos pioneros se dieron cuenta pronto de que las plantas muy olorosas no eran tan adecuadas para cultivar teniendo vecinos al lado. Empezó entonces, por lo general, una selección de ejemplares con aromas menos intensos, proceso durante el cual se fueron reduciendo las hibridaciones con ciertos aromas salvajes y originales de las variedades silvestres que empezaron a cultivarse en interior. Esta importante característica, los aromas fuertes y penetrantes, es ahora menos prevalente en el mercado, donde prevalece el aspecto visual, sobre todo, aunque por supuesto que existen excepciones. Por contra, estas variedades y cruces más antiguos pueden no ser tan aparentes, pero sus aromas hacen que merezca la pena su cultivo. En estos casos, en el cultivo podemos encontrarnos de todo, desde plantas chatas, de tan pequeña distancia internodal que apenas producen y florecen en 45 días; hasta todo lo contrario, plantas enormes, fuertes y productivas, o también con cogollos de flores nada compactas, aireadas y espigadas, tardando hasta más de 120 días en terminar de madurar. Con los años, se fueron domesticando esas variedades silvestres, consiguiendo híbridos que buscaban efectos y aromas de unas y estructuras de otras, cada cual buscando su ideal. Como es lógico, cientos de líneas genéticas acabaron perdiéndose, pero siguen quedando semillas de cruces antiguos y cultivos donde se guardan reliquias que podrían volver a introducirse a la piscina genética del mercado convencional para abrir mucho más el abanico de aromas que predomina en la actualidad. Es aquí donde podemos encontrar un nicho, no solo destinado a la gente entendida, sino también a quienes buscan aromas y sabores menos convencionales. De manera conjunta, en nuestras elecciones del día a día, cuando compramos semillas de uno u otro banco o colectivo, cuando elegimos consumir una u otra variedad, en cierta forma, no son solo los terpenos los responsables del aroma del cannabis por A. Flores Verdes, macrohuana@gmail.com Los aromas del cannabis 4.ª parte Banana Punch #10, ya seca y curada, los aromas a plátano se hacen más dulces e intensos Banana Punch #10, selección de Crazy Farm, con un marcado aroma a plátano maduro

RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1