El Cultivador

33 cultura cannábica determinamos el futuro del cannabis como especie. Es fundamental también considerar que no todas las variedades ni todos los individuos valen para lo mismo, es decir, una variedad o un fenotipo en concreto, que produce mucha biomasa, puede que no rinda mucho a la hora de extraer sus tricomas, pero que sea excepcional para consumir sus flores. De ahí la importancia de conocerse a través de las diferentes variedades de cannabis, eligiendo, siempre que sea posible, las que por su aroma nos evoquen mejores sensaciones, ya que serán un indicativo de cómo vamos a sentirnos al consumirlas. Ésteres: pequeños pero intensos Los ésteres se pueden encontrar, comúnmente, en una amplia variedad de aceites de origen vegetal y se les atribuyen aromas considerados agradables. Son muy volátiles e inundan el aire. Estos compuestos químicos se forman mediante el proceso de esterificación, que implica la reacción de un ácido con un alcohol más la adición de calor. En el cannabis, los ésteres se desarrollan a partir de la reacción de ácidos grasos, que se unen a alcoholes como el etanol, por ejemplo. En cierta forma, los ésteres son los responsables de algunos de los sabores y aromas únicos de variedades de cannabis actuales y de muchas ya extintas. Los tipos de ésteres y las cantidades de estos que nuestras plantas van a producir vienen determinados por diversos factores, entre los que se incluyen la genética, el sustrato, las materias primas usadas, el ambiente de cultivo, así como el tiempo y la forma de cosechar y procesar nuestras flores. El problema en cuanto a su identificación radica en que, por lo general, en los laboratorios de análisis se ofrecen de momento análisis de terpenos, pero no de ésteres. Para poner también en perspectiva la diferencia de cantidad de ésteres frente a terpenos que encontramos en el cannabis, hay que comprender que, si los terpenos se detectan en partes por millón (ppm), los ésteres son medidos en partes por billón (ppb). De todas formas, a pesar de que los ésteres están presentes en mucha menor concentración en nuestras flores, somos capaces de olerlos más intensamente que otros compuestos aromáticos como los terpenos, por ejemplo. Debido a un enlace químico muy débil, la naturaleza altamente volátil de los ésteres hace que su detección sea complicada hasta en laboratorio, a la par que costosa. Esta alta volatilidad a temperaturas más bajas aún que los terpenos, provoca que los ésteres se puedan perder muy fácilmente durante los procesos de extracción, por lo que las variedades con estos compuestos son preferiblemente disfrutadas en forma de flores, donde la experiencia global es más completa. Se han identificado unas decenas de diferentes ésteres en la planta del cannabis y, como es lógico, cada uno con sus características propias que los hacen únicos. Se sabe también que pueden tener beneficios potencialmente terapéuticos, ya que algunos estudios sugieren que ciertos ésteres tienen propiedades antiinflamatorias, antimicrobianas y analgésicas. Es curioso que son ésteres que aparecen en plantas como las fresas, los plátanos, las manzanas o las piñas tropicales, que tienen también especial importancia en su aroma. Estos desempeñan un doble papel: actuando como atractivo para que los animales se coman las frutas y como protectores contra ciertos patógenos. En las variedades de cannabis cuyos aromas nos recuerdan a los de ciertas frutas, encontramos algunos ésteres como: hexanoato de etilo (manzanas y plátanos); butirato de etilo, con aroma dulce y afrutado (piñas y naranjas); butirato de metilo, de aroma afrutado tropical (manzanas y piñas); heptanoato de etilo, que se encuentra en uvas y bayas, o acetato de isoamilo que está en el plátano también. Dichos ésteres pueden actuar como catalizadores, que convierten o dan sabor a los terpenos, de ahí los parecidos resultantes y las leves diferencias en el aroma de una planta de cannabis en fresco y en seco, a cuando está siendo combustionada o vaporizada. Se necesita más investigación sobre estos interesantes compuestos para comprender completamente el papel de los ésteres en la planta del cannabis y sus posibles efectos en la salud humana, donde se piensa que podrían tener importancia en el llamado efecto séquito. si los terpenos se detectan en partes por millón (ppm), los ésteres son medidos en partes por billón (ppb) Algunos ejemplares, como este de Doc´s Og x Face Off Og, huelen intensamente incluso en vegetativo, sus tricomas bulbosos desprenden aromas sin estar en floración En el cannabis, también encontramos ésteres como el acetato de isoamilo o también llamado aceite de plátano cuando elegimos consumir una u otra variedad, en cierta forma, determinamos el futuro del cannabis como especie

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