El Cultivador 8

33 cultivo guerrilla P ara conseguir la mejor hierba es más que aconseja- ble partir de las mejores genéticas. Son muchos los bancos que se ofertan pero no todos tienen la misma fiabilidad. Nuestro amigo se decidió por Royal Queen Seeds, un clásico ho- landés de sobra conocido por todos. Igualmente, y dentro de la oferta que el banco tiene, se decidió por híbridos de predominancia índica por aquello de recolectar antes y saber que tienes plantas más fáciles de controlar. Sin embargo, una vez más se encontró con que la realidad económica de crisis que atra- vesamos le ponía los prime- ros límites. En efecto, no podía permitirse comprar la tierra que él deseaba. Tenía que decidirse entre una tierra de primera o unos abonos también de primera. Sus co- nocimientos en el tema de sustratos le hicieron decidirse por hacerse él mismo una buena tierra y en cambio comprar los abonos de Bio- bizz, que como todos sabe- mos ya, es una empresa especializada en fertilizantes absolutamente ecológicos de gran calidad. Para la tierra se decidió a hacer una mezcla a partes iguales de arena de río (de la utilizada para hacer ce- mento), una parte de estiércol completamente seco de caba- llo y una parte de composta casero que él mismo realiza en su jardín todos los años. Para hacer esto hay que saber bastante de cómo hacer las cosas. Para empezar, el es- tiércol de caballo no contiene casi nutrientes pero sin em- bargo, dota a la arena del río de una esponjosidad única que al cannabis le siente muy bien. No olvidó de utilizar la mierda equina completa- mente seca. Y una vez deshi- dratada al sol, la pasó por un cedazo para desmenuzarla en partículas lo más pequeñas posibles. De no haberlo hecho así, grandes cantidades de mierda seca hubieran sido todo un obstáculo para las finas raíces de las plantas, en- torpeciendo más que mejo- rando, el desarrollo radicular. El compost casero, bien hecho, consta de 1 parte de verde y cuatro de marrón. La materia verde (hojas recién cortadas, hierba, malas hier- bas recién cogidas, estiércol fresco, etc) aportan el nitró- geno. La materia marrón (hojas secas, paja seca, etc) aporta el carbono. Una mez- cla entre nitrógeno y carbono de 1/4 o 1/3 da como resul- tado el compost perfecto. Mezclándolo en la compos- tera y manteniéndolo hú- medo (no empapado) en menos de 4 meses se habrá descompuesto proporcio- nando un rico humus de olor maravilloso y color negro. Es- tará repleto de nutrientes y será el tercer elemento de esta heterodoxa mezcla que nues- tro invitado de este reportaje ha realizado con éxito. Resu- miendo: una parte de com- post, otra de estiércol equino y otra de arena de río. Tras dejar las semillas en un vaso de agua durante 24 horas, procedió a enterrarlas en macetas de algo más de un litro para poder vigilar mejor las primeras semanas antes de pasarlas a su lugar defini- tivo. Era primeros de junio y a casi finales del mismo mes las plántulas fueron pasadas a su sitio permanente: un agu- jero de unos 40 litros de volu- men practicado directamente El compost casero, bien hecho, consta de 1 parte de verde y cuatro de marrón

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