El Cultivador 8

38 cultivo guerrilla sí es cierto que tienen un peor aspecto de cara al pú- blico. Y, además, son más pe- sados de manicurar, aunque nuestro protagonista jamás hace manicura alguna antes de la cosecha. Según él, y es una opinión muy extendida, el secado de los cogollos ro- deados de hojas es más lento pero más homogéneo. Por otra parte, es cierto que es muy engorroso manicura bien una planta antes de co- secharla. Y, sin embargo, si la dejas secar tal cual, con casi todas sus hojas, una vez seca tardas segundos en ma- nicurarla. Entre otras cosas, es una mera cuestión de pe- reza y comodidad. Pero las sorpresas desagra- dables llegaron en forma de crisis económica. En efecto, era principios de septiembre cuando se dio cuenta de que los abonos que había com- prado no le iban a durar para todas sus plantas. O bien pro- porcionaba menos a todas o bien lo hacía “de manual” con algunas y se buscaba la vida con las demás. Optó por esta última y creo que fue un acierto. Por lo tanto, se decidió por el abonado más tradi- cional de la agricultura bio- lógica popular: el té de compost. Este té consiste en meter dentro de una media panty de mujer una considerable cantidad de compost o estiércol seco de gallinas. A continuación ató un extremo de los pan- tis a un asa que había puesto encima de un barril de plástico de 50 litros re- pleto de agua. En otras pa- labras, se las ingenió para que el panti lleno de com- posta y estiércol permane- ciera suspendido en el agua llegando casi hasta el fondo. A continuación puso un aireador oxigenador de acuario de peces abajo y lo conectó. Estos aireadores de acuario emiten conti- nuamente burbujitas de oxígeno. Al estar situado justo debajo del panti, las burbujas chocan contra éste, atravesando todo el contenido y liberando así sus nutrientes de forma más rápida y eficaz. Como hemos dicho, algunas plantas llegaron hasta el final de sus vidas siguiendo el pro- tocolo recomendado por Bio- bizz mientras que otras no. A estas últimas se le administró también quilato de hierro y otros micronutrientes con el objeto de superar posibles ca- rencias en comparación con las abonadas “de libro”. El hierro quilatado es una forma muy eficaz de proporcionar a las plantas un verdor pre- cioso y unas defensas excep- cionales. De la misma manera, nuestro jardinero realizó un mejunje a base de melaza de caña de azúcar y agua para seguir proporcionando a las plantas comida para la fauna y flora microorgánica del cepellón. Estos animali- llos y hongos se encargarían de deglutir y defecar la ma- teria orgánica del sustrato. Una vez defecada, ésta se transforma en un formato de mucha más fácil asimila- ción por parte de las raíces del cannabis, o de cualquier planta, de manera que apro- vechan mucho más la co- mida. Si os fijáis, lo que este ave- zado cultivador estaba ha- ciendo, era reproducir de forma casera y artesanal lo que Biobizz le había propor- cionado ya envasado y con gran calidad. Pero… ¡la ima- ginación al poder! Cuando quedaba algo más de una semana para la cose- cha dejó de abonar y regó casi a diario para lixiviar bien las raíces y mejorar de esta manera las propiedades organolépticas. Cortó, secó y curó, “como Dios manda”, y tres meses más tarde me in- vitó a probar su hierba. Tengo que reconocer que pocas veces he visto cogollos tan prietos y resinosos. En realidad era la marihuana llevada a cabo en un interior pero hecha en exterior, con nuestro solazo español po- niendo las matas…”como Dios manda”. Juzgad vos- otros mismos por las foto- grafías. Hasta la próxima. Los que creen que los co- gollitos pequeños de las partes inferiores de las plantas son peores están muy equivocados

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