El Cultivador

(si lo hiciéramos en verano, no nos atreveríamos a usar nutrientes orgánicos, al menos en una primera prueba). Todo el material lo tenemos excepto el ventilador grande que lo tendremos que comprar y que ronda los 20 euros. ● Sistema de protección: se trata de un SAI, utilizado en la industria de la informática. Es capaz de almacenar la energía para que, en caso de corte del fluido eléctrico, salte y nuestro cultivo siga funcionando con normalidad… excepto la luminaria. Esto se debe a que un SAI para esta potencia se nos va de presupuesto por lo que hemos aprovechado el que teníamos, el cual es capaz de alimentar tanto los extractores como la bomba de riego. Como curiosidad, lo tenemos programado para que, en las horas más caras de la energía eléctrica, consuma de su batería y en las horas más baratas se recargue. Así nos ahorramos unos euros en luz. ● Controlador y medidores: para controlar la luminaria usamos una unidad de control casera, capaz de controlar cualquier extractor, humidificador, calefactor… pero en esta ocasión la usaremos para el LED. Hasta aquí la primera parte de la serie de artículos que haremos sobre la bioaeroponía, donde comprobaremos la viabilidad de este tipo de cultivos. ¡Yo vaporizo! 26 cultivo avanzado Unidad de control Conexiones de la batería o SAI para la ventilación optamos por un extractor de 125 mm y dos velocidades, ya que es muy eficiente para el gasto que consume

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