en el cerebro suele asociarse con un aumento en los síntomas de la depresión. Además, el receptor 5-HT2A es activado por una gran variedad de medicamentos utilizados para tratar la depresión, las migrañas y la psicosis, así como por todas las drogas psiquedélicas populares. De hecho, también existe evidencia que sugiere que la activación de este receptor conduce a los efectos alucinógenos de las drogas. Por lo tanto, manipular de forma más eficiente 5-HT2A podría ser la clave para tratar con mayor éxito las enfermedades asociadas al desbalance químico en el cerebro que contribuye a que se produzcan las enfermedades mentales. Otra característica que encontró el laboratorio de Olson y su equipo en torno a la importancia del receptor 5HT2A es que la serotonina realiza un trabajo muy pobre al cruzar las membranas de las neuronas corticales, haciendo que dicha sustancia sea incapaz de activar los receptores 5-HT2A dentro de ellas. Al no poder activar los receptores de 5-HT2A, los efectos de la serotonina para mejorar los síntomas de la depresión no son tan positivos como los que se podrían alcanzar con otro tipo de sustancias tales como los psiquedélicos. De hecho, estos últimos resultan ser más grasososque la serotonina, lo cual les permite deslizarse más fácilmente a través de la membrana de las neuronas y así activar los receptores 5-HT2A. En definitiva, todo parece apuntar a que la serotonina es incapaz de producir el crecimiento de las neuronas corticales a través del receptor 5-HT2A y la explicación es que, quizá, no tenga la capacidad de acceder a dicho receptor tan eficazmente. Sin embargo, en otro experimento, Olson y su equipo ayudaron artificialmente a la serotonina a entrar en las neuronas cerebrales. Para ello, recurrieron a un método que consiste en sacudir electricidad y proteínas de transporte con la finalidad de llevar a esta sustancia a las células. Así, pudieron activar los receptores internos y provocar el crecimiento de neuronas in vitro, tal y como sucedió cuando aplicaron este método con psiquedélicos. En otras palabras, todo parece indicar que, a través de modificaciones artificiales, donde el ser humano ha comenzado a tener un papel fundamental en la manipulación de los receptores del cerebro, se podrían mejorar los tratamientos para las enfermedades mentales; y no solo eso, quizá en el futuro también se puedan erradicar. La clave de ello, hasta donde se sabe, se encontraría en la manipulación de un receptor que se encuentra en las neuronas, el tan traído y llevado en este artículo, el 5-HT2A. Hay que mencionar también que, hasta el momento, Olson y su equipo no han llevado a cabo todavía experimentos en neuronas del cerebro humano, ya que únicamente se han limitado a practicar sus experimentos en otras especies animales. Lo que es una realidad es que, en pleno siglo XXI, la cognición humana (nuestra capacidad única de raciocinio y planificación) no solamente nos está llevando a intentar eliminar las enfermedades mentales que tanto sufrimiento provocan en las personas, sino que además estamos teniendo avances impresionantes en lo que respecta a la erradicación de enfermedades a través de la manipulación de proteínas y de genes, esto gracias a los avances que se han logrado en inteligencia artificial y al desarrollo exponencial en el poder de cálculo y predicción de las computadoras. Por último, el más reciente trabajo de David Olson y su equipo apareció publicado el pasado 16 de febrero en la revista Science, bajo el título de “Los psiquedélicos promueven la neuroplasticidad a través de la activación de los receptores intracelulares 5HT2A”. Este artículo puede consultarse en el siguiente enlace: bit.ly/40ExHJN. Visto en Aristegui Noticias: bit.ly/3n68pXj. Cannabis_Pic (depositphotos) 5 noticias internacionales
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