66 voces conscientes vino. Era alumno de Antoine Béchamp, otro biólogo de la época que postulaba lo contrario, pero Pasteur malinterpretó, inocentemente o no, diciendo que eran malos; esa teoría gustó a una serie determinada de gente que tenía mucho dinero, porque vio que si te tienes que defender, puedes vender algo que te defienda de eso, y a partir de ahí nació la medicina alopática, los antibióticos o las vacunas, que son los medicamentos o productos biológicos que van a luchar contra esos pequeños terroristas invisibles que nos atacan, como les llama Patrick Quanten. Adriana: Para mí el tema de las vacunas no era el norte definitivo, sino que era una excusa de reencontrarse y entender la inteligencia del cuerpo, para ello había que explicar ciertas cosas y el proceso del documental lo va mostrando capítulo a capítulo, pero para mí era una excusa. Las vacunas u otros medicamentos han sido utilizados para hacernos creer que hay muchas cosas que nos atacan, y si realmente creemos en nuestra potencialidad como seres humanos en todo lo que somos, en que el cuerpo es inteligente, que está muy bien hecho y que lo retamos, entonces yo veía ahí el escenario perfecto que se relacionaba con lo que yo pensaba. Por eso la teoría microbiana hay que entenderla y explicarla, pero en el fondo lo que creo que estamos buscando es que la gente se conciencie de lo que es como ser humano y la aportación que tiene. Exactamente, en el documental abogáis por asumir la responsabilidad de nuestros procesos de salud. De hecho, uno de los capítulos está dedicado a familias sin vacunar. Paula, cuéntanos tu experiencia como niña no vacunada, ¿has tenido muchas enfermedades? Paula: He estado siempre muy sana. El episodio que más recuerdo era la Paula Ninou, a sus 23 años, compuso la banda sonora del documental y participó dando su testimonio como niña no vacunada Louis Pasteur ni siquiera era médico, era químico y hacía vino Durante el rodaje del documental
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