14 cultivo exterior Infusión de manzanilla. Cuenta con capacidad preventiva y funguicida. Podemos prepararla con 25 gr de flores secas por cada litro de agua caliente. Dejaremos reposar el preparado resultante durante 30 minutos y filtraremos. También se puede aplicar a las plantas directamente sin diluir. Purín de ortiga. Es mayormente preventivo, dado que mejora las defensas de las plantas. Es un preparado rico en minerales, capaz de estimular el crecimiento y con propiedades insecticidas. Para prepararlo utilizaremos 1 kg de ortiga para 10 l de agua, dejando fermentar durante unos diez días y removiendo diariamente. Se debe aplicar diluido al 20 %. Trichoderma. Los hongos del género trichoderma se consideran saprófitos, aunque también actúan como parásitos de otros hongos. Previenen y combaten las enfermedades fúngicas del suelo o del sistema radicular por diversos sistemas como la competencia por espacio de sustrato, el micoparasitismo (parasitando a otros hongos) o la antibiosis (producción de sustancias tóxicas para hongos patógenos). Tan solo debemos mezclarlo con el sustrato, procurando evitar los fertilizantes sintéticos y los fungicidas. Azufre. Se usa tradicionalmente en horticultura para combatir el oídio y se puede utilizar para el cannabis en la etapa de crecimiento, siendo muy efectivo. No obstante, en floración se desaconseja totalmente, porque, al consumirse la marihuana sin lavar, sus restos permanecen en las flores, dándoles mal sabor. Sulfato de cobre. Se trata de un remedio eficaz para el mildiu, aunque, igual que ocurre con el azufre, debemos evitarlo durante la floración. Luz ultravioleta. A pesar de no ser un fungicida tradicional, la luz ultravioleta puede eliminar a los hongos sin recurrir a productos químicos. En resumen, aunque lo ideal es prevenir las enfermedades fungosas, no siempre podemos lograrlo, por lo que, en caso de necesitar combatirlas, lo más aconsejable en el caso del oídio y el mildiu son los fungicidas orgánicos. Espero que te haya gustado el artículo y que hayas podido aprender algo que pueda servirte para combatir a este contratiempo otoñal. ¡Muy buenos humos y hasta el siguiente número! aunque lo ideal es prevenir las enfermedades fungosas, no siempre podemos lograrlo En otoño el riesgo de infecciones fungosas es elevado
RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1