9 cultivo exterior hongos tienen más en común con los animales que con las plantas. En primer lugar, carecen de raíces y de la capacidad de realizar la fotosíntesis, ya que no contienen clorofila. Asimismo, a diferencia de los vegetales, se nutren de sustancias orgánicas producidas por otros seres vivos, lo que los convierte en heterótrofos. Además, su reproducción se lleva a cabo sin semillas, a través de esporas, un método muy diferente al de las plantas y los animales. Aunque solemos asociar a los hongos con amenazas y enfermedades, es importante destacar que no todos son enemigos de nuestras plantas. En el lado positivo, tenemos las micorrizas y el trichoderma, dos tipos de hongos beneficiosos que favorecen la salud de los cultivos de cannabis. Pero, por otro lado, existen patógenos que pueden poner en peligro nuestro jardín, como la Botrytis cinerea (moho gris) y el oídio, que se propagan rápidamente en condiciones de alta humedad y temperaturas moderadas, como las que se dan en otoño. ¿Por qué contraen infecciones fúngicas las plantas? Este tipo de enfermedades son el resultado de la convergencia de tres factores imprescindibles para su desarrollo: un patógeno (el hongo), un Hoja con oídio (Juan J. Morales-Trejo, Wikimedia Commons, CC0 1.0) Aunque son muchas las enfermedades fungosas que puede sufrir la marihuana, hay dos que son especialmente comunes en otoño: el oídio y la botrytis Botrytis en una naranja (Veronidae, Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0)
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