10 cultivo exterior cannabinoides, como el THC y el CBD, son los responsables de los efectos psicoactivos y medicinales. Un curado adecuado permite que estos compuestos se desarrollen y maduren, mejorando así la experiencia de consumo. ● Mejora de la calidad del humo o vaporización: el curado reduce la aspereza y dureza del humo o vapor, lo que lo hace más agradable y suave al inhalar, ya que se evita la tos porque el producto resultante no “rasca”. ● Conservación a largo plazo: el curado también es fundamental para el almacenamiento de la cosecha durante un tiempo prolongado. Cuando se realiza correctamente, puede alargar significativamente la vida útil de los cogollos, manteniendo su calidad y potencia durante meses, e incluso años. ¿Qué cambios se producen durante el curado? La marihuana, como cualquier producto orgánico sufre diversos procesos naturales de degradación y envejecimiento. Curando las flores en óptimas condiciones logramos ralentizarlos. Cuando estas están recién cosechadas, su resina es de tonalidades claras y emana aromas frescos, entre cítricos y frutales o herbales, ya que en su perfil terpénico abundan los monoterpenos. No obstante, a medida que pasa el tiempo, este perfil va cambiando mientras los tricomas se oscurecen y la clorofila se sigue descomponiendo, de manera que los sesquiterpenos toman el protagonismo. De esta forma, los cogollos van adquiriendo aromas terrosos, muy similares a los del hachís. Según una investigación de la Universidad de Mississippi, un 25 % del contenido total de monoterpenos de la marihuana se pierde en el secado, al mismo tiempo que la proporción de sesquiterpenos se incrementa un 15 %1. La descarboxilación se produce por efecto de la luz y el calor, agentes ambientales de los que debemos proteger la cosecha Planta cultivada en interior
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