raíces. Nosotros, al tener plantas madre de más de dos años, optamos por renovarlas. Cómo mantenerla Aunque no es particularmente complicado mantener una planta madre, existen varios factores que debemos controlar para asegurar su salud y la producción constante de esquejes. No es necesario que las madres sean altas o tengan pocas ramificaciones; lo ideal es que sean pequeñas, pero densamente ramificadas. Por esta razón, realizamos podas periódicas para limitar su crecimiento vertical y fomentar su expansión horizontal, lo que nos permite obtener una gran cantidad de esquejes de forma continua. Otros factores para tener en cuenta son: ● Fotoperiodo: en nuestro caso, aplicamos un fotoperiodo de crecimiento estándar de 18 horas de luz y 6 horas de oscuridad. Sin embargo, le añadimos un toque personal: durante el periodo de oscuridad, proporcionamos 30 minutos adicionales de luz. Esta práctica ayuda a evitar la floración espontánea, un fenómeno que puede ocurrir en plantas madre que tienen varios años de crecimiento. Encender las luces a mitad de la noche es una estrategia comúnmente empleada en invernaderos para prevenir la floración y permitir que las plantas alcancen un tamaño óptimo antes de quitarles este apoyo de luz adicional. En cuanto a la iluminación, utilizamos luminarias LED que ajustamos a la mitad de la potencia que 17 cultivo avanzado Espacios entrenudos medio (a pesar de que en invierno es muy chata) El principal inconveniente de tener madres es la necesidad de reservar un espacio exclusivo para ellas, además de otro para el crecimiento y la floración
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