El Cultivador

11 activismo Este texto pasó primero por el Bundesrat, donde tuvo una moción del pleno de Baviera que solicitaba parar por completo el proceso de regulación, esta no obtuvo los apoyos suficientes para ser aprobada. La mayoría de los estados están convencidos de que la Ley de Consumo de Cannabis (KcanG, por sus siglas en alemán) supondrá una carga para los estados, debido a su papel en tareas de control y cumplimiento; por ello, hay ciertas reticencias. En cualquier caso, aparecieron ciertas cuestiones que fueron trasladadas al gabinete de Gobierno y al Bundestag, en esta última cámara se encuentra el debate actualmente. El proyecto de ley comenzó su tramitación en el Bundestag con un debate efusivo sobre los razonamientos en contra y a favor de esta propuesta. Los partidos marcaron claramente sus posiciones en una carrera narrativa que se llevó a cabo en la sesión plenaria del pasado 18 de octubre, con motivo de la primera lectura en el proceso parlamentario en esta cámara. Como inciso, desde el año 2021, el Bundestag está compuesto por 736 diputados. La coalición semáforo que conforma el gabinete del Gobierno ostenta 417 escaños, de los cuales 207 son socialdemócratas (SPD), 118 del partido Verde y 92 del partido liberal (FDP), estos tres impulsan el proyecto de ley con el Ministerio de Sanidad a la cabeza. Encontramos otros grupos parlamentarios en el Bundestag, los democratacristianos CDU/CSU con 197 escaños y Alternativa por Alemania (AfD) con 78, ambos en contra. Hay un último partido con representación parlamentaria, que se podría describir como la izquierda tradicional (Linke), que también está a favor de la regulación y cuenta con 38 escaños. Los 736 miembros del Bundestag se completan con seis diputados no adscritos a formaciones políticas. Así los votos de la coalición y Linke suman un total de 455 escaños, lo que constituye una mayoría holgada para sacar adelante el proceso legislativo con éxito. Esta primera lectura nos deja un buen sabor de boca en términos narrativos y de conformación de mayorías. El debate lo abrió la presidenta de la cámara, dando paso al Ministro Federal de Salud, el Profesor Karl Lauterbach del SPD, que expuso el balance sobre la fallida política de drogas vigente, advirtiendo que el consumo no ha dejado de aumentar pese a la prohibición y que el sistema punitivo no tiene el efecto esperado, por el contrario el coste no deja de crecer y no cesa la vulneración de derechos de las personas consumidoras de cannabis en Alemania. También participó el delegado de drogas alemán, Burkhard Blienert, comenzó con una frase lapidante: “la política de prohibición ha fracasado”. Apuntó a la peligrosidad asociada a los mercados ilícitos con muestras que contienen plomo o cannabinoides sintéticos, lo que pretenden cambiar con esta ley en favor de la protección de la salud de las personas usuarias de cannabis. Cambiar criminalización y estigmatización, por prevención y justicia, sin trivializar el cannabis. En términos partidistas, el grupo parlamentario socialdemócrata destacó la valentía que suponía este gran avance en justicia social y pidió perdón a las víctimas por la injusticia de la prohibición. Claramente, indica que algunos aspectos del proyecto de ley deberán ser revisados, como el número de plantas en el hogar, los gramos de acopio para uso personal, el drogotest, la desburocratización y el consumo en los CSC, entre otros puntos que todavía no están claros. La CDU/CSU marca su posicionamiento en contra con un alegato que hace un paseo breve por la clásica argumentación prohibicionista, y remarca que los pacientes que actualmente se abastecen en farmacias, puedan interrumpir su tratamiento debido a la irrupción del CSC y que estos acaben copando el lugar de las farmacias. Hay que recordar que las flores de cannabis están autorizadas en farmacias, bajo prescripción médica, desde 2017. Desde los Verdes anuncian el principio del cambio de paradigma del prohibicionismo. Ponen el foco en la despenalización y el alivio que supondrá para el sistema judicial. Consumo, posesión y CSC serán legales en Alemania cuando se apruebe esta ley, protegiendo la salud de jóvenes y menores; y apunta a que hay algunas partes que tienen que ser mejoradas del proyecto de ley. Los liberales (FDP) comenzaron señalando que esta ley es un buen primer paso para proteger la salud de menores, jóvenes y personas consumidoras, poniéndole fin a la fallida política de el grupo parlamentario socialdemócrata destacó la valentía que suponía este gran avance en justicia social y pidió perdón a las víctimas por la injusticia de la prohibición Consumo, posesión y CSC serán legales en Alemania cuando se apruebe esta ley, protegiendo la salud de jóvenes y menores

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