El Cultivador

OECCC 39 con fines medicinales (Sánchez-Nácher, 2019, y Cervero, 2019) y científicos, queda excluido del ámbito de la prohibición, como se detalla en la redacción original de la “Convención única de 1961 sobre estupefacientes”, enmendada por el “Protocolo de 1972 de modificación de la convención única de 1961 sobre estupefacientes”. No obstante, la aplicación posterior de la normativa ha dificultado en gran medida su disposición para dichos usos. En consonancia, se publica el último informe (2020) de la Comisión de Estupefacientes (CND), constituida por el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC) y conformada por los cincuenta y tres Estados miembros elegidos por este mismo organismo. Estos son los únicos que tienen derecho a voto acerca de los cambios en el régimen de fiscalización de estupefacientes o sustancias psicotrópicas. La ONU (Transnational Institute, 2020), siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), votó a favor de reconocer los beneficios médicos y usos terapéuticos del cannabis retirándolo de la lista IV de la convención única de 1961. De esta forma, se entiende la regulación como una alternativa al actual enfoque sancionador-punitivo. Ofrece la oportunidad de restar influencia a las lógicas del circuito ilícito y del narcotráfico, y sus subsiguientes consecuencias en la forma de externalidades negativas: violencia, corrupción y exclusión social y económica. El Observatorio Europeo del Consumo y Cultivo de Cannabis (OECCC, 2020b), por su parte, apunta que implementar un modelo de regulación en el cual la única vía de acceso al cannabis sea la que provea la industria técnico-farmacéutica, implica que la accesibilidad al cannabis se vea reducida considerablemente. Las personas que utilizan el fármaco Epidiolex para paliar sus dolencias, incrementan considerablemente el coste de su tratamiento. Con extractos de cáñamo natural cultivado, ricos en CBD, el coste del tratamiento anual oscila entre 2.000 y 4.000 euros, en cambio, el coste de tratamiento con Epidiolex es de entre 26.000 a 40.000 euros. Con ello, se incrementa el precio de los tratamientos con derivados de este, como ha sucedido en Alemania o Portugal, países en los que se ha establecido un mercado oligopólico de la industria farmacéutica y que comprueban que los precios elevados impiden la desaparición total o parcial del mercado ilícito, y con ello se entorpece la adhesión al circuito regulado. Al elevado coste del tratamiento con medicamentos autorizados, tanto de THC sintético como a base de derivados del cannabis (JIFE, 2021), se añade que los mismos no han cumplido las expectativas de los pacientes en cuanto a su eficacia. Esto se debe a que, aun conteniendo moléculas como dronabinol y cannabidiol en su composición (en el caso del medicamento Sativex), la imitación sintética de los compuestos de las flores vegetales del cannabis cultivado no incluye otros cannabinoides importantes que tienen efectos moduladores sobre los dos predominantes CBD (cannabidiol) y THC (tetrahidrocannabinol) (OECCC, 2020b). Es por este motivo que juega un papel fundamental el efecto séquito en la flor cruda del cannabis natural-cultivado (Silva, 2022). Las propuestas de regulación presentadas buscan, por ello mismo, reproducir soluciones menos lesivas para sus usuarios debido a que en el circuito ilícito no se puede asegurar el grado de adulteración de la sustancia ni su composición (la presencia de pesticidas y metales pesados, y la concentración de cannabinoides por gramo de sustancia). En consecuencia, infieren que un posible desarrollo legislativo completo para el cannabis en España habría de basarse en los principios de evidencia científica, necesidades asistenciales de bienestar real, físico, mental y social, desde una óptica de reducción de riesgos y prevención del daño, así como el respeto de los derechos y libertades fundamentales recogidos, enfatizan, en el ordenamiento jurídico español. Se alinean en torno a la definición de salud de la propia OMS (1946): “el completo estado de bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. Esto es, conseguir formas de gestión de la sustancia que Con extractos de cáñamo natural cultivado el coste del tratamiento anual oscila entre 2.000 y 4.000 euros, en cambio, el coste de tratamiento con Epidiolex es de entre 26.000 a 40.000 euros Las propuestas de regulación presentadas buscan reproducir soluciones menos lesivas para sus usuarios debido a que en el circuito ilícito no se puede asegurar el grado de adulteración ni su composición VadimVasenin (depositphotos) marketing.lasers@ya.ru (depositphotos)

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