El Cultivador

11 cultivo exterior menos experimentados. Pero, a pesar de las inclemencias del clima, su efecto cerebral y su complejo perfil de terpenos hacen que la inversión de tiempo y esfuerzo valga la pena para aquellos que son amantes de este tipo de genéticas. Finalmente, cabe mencionar que estas variedades suelen ser difíciles de combinar con un cultivo de otoño, dado que ocupan mucho espacio y tardan mucho en estar listas para la cosecha. En contraste, las índicas (BLD) florecen rápidamente y son más resistentes a la sequía. Listas para cosechar en septiembre, son ideales para regiones donde el otoño llega temprano. Sin embargo, suelen ser menos resistentes a los hongos, por lo que exponerlas a una humedad alta de forma prolongada puede favorecer el desarrollo de enfermedades fúngicas. Aunque suelen ser más manejables en cuanto a tiempos y altura, algunas cepas requieren una atención especial para evitar problemas comunes asociados con la compactación de cogollos y la humedad. Por último, cabe mencionar que son ideales para cultivos de primavera y otoño por su rápida floración, que permite hasta tres o cuatro cultivos anuales en función del clima de nuestra zona. Por otra parte, los híbridos ofrecen un equilibrio entre ambos tipos de planta, con opciones de predominancia sativa (NLD) o índica (BLD). Los primeros suelen ser más fáciles de cultivar que las sativas puras (NLD), contando con floraciones más cortas. Por otra parte, los de predominancia índica (BLD) son ideales para cultivadores novatos debido a su resistencia a plagas y enfermedades. Asimismo, las genéticas fast, que son el resultado de cruzar autoflorecientes con fotodependientes, también comparten estas características de vigor y rapidez, siendo igualmente recomendables para los principiantes. Por último, las autoflorecientes, que no dependen de las horas de luz diaria para florecer, son ideales para cultivos de primavera y otoño debido a su corto tiempo de desarrollo, que nos permite cosecharlas en unos tres desde la siembra aproximadamente. Independientemente de la elección entre sativas (NLD), índicas (BLD) u otro tipo de variedades, es crucial seleccionar genéticas resistentes a las El espacio disponible determina el número de plantas que podemos sembrar las genéticas sativas (NLD) tienden a tener un período de floración prolongado y una capacidad de desarrollo vegetativo considerable

RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1