El Cultivador

12 cultivo exterior plagas y enfermedades comunes en la zona en que vivimos. Asimismo, las condiciones climáticas, como la humedad o la aridez, también deberían tenerse en cuenta a la hora de elegir qué plantar, porque la adaptación a las mismas asegura un cultivo exitoso y resistente a las adversidades. Si se vives en una zona húmeda, optar por variedades resistentes a los hongos es esencial, ya que estos son frecuentes en climas fríos y lluviosos. Por otra parte, zonas muy calurosas, la resistencia a la sequía y a plagas específicas, como la araña roja, se vuelve prioritaria. La adaptación a las condiciones locales no solo garantiza la salud de las plantas, sino que también facilita el manejo de posibles contratiempos. En resumen, durante la planificación del cultivo, la elección de la variedad debe mantener un equilibrio entre las preferencias del cultivador, las condiciones ambientales y las características deseables de la planta. Tierra, agua y nutrientes: los tres pilares que sustentan al cultivo El éxito de un cultivo de cannabis en exterior depende en gran medida de la preparación del sustrato, la elección de nutrientes y la gestión del agua de riego. En esta sección, exploraremos las prácticas fundamentales que optimizarán el desarrollo de las plantas y garantizarán una temporada productiva. Ya sea cultivando en tierra madre o en macetas, la preparación del suelo o sustrato es esencial para proporcionar un entorno propicio para el desarrollo de las raíces. Si tenemos pensado plantar directamente en suelo, es recomendable una limpieza meticulosa del área, eliminando piedras y malas hierbas. También es aconsejable labrar a una profundidad de aproximadamente 30 cm, porque así facilitamos el crecimiento vertical de las raíces que podrán ahondar en la tierra, gracias a su estructura aireada y esponjosa. Por otra parte, en el caso de cultivos en macetas, el uso de sustratos tipo light mixse presenta como una de las mejores opciones. Estas mezclas de turba rubia, turba de jardinería y fibra de coco, disponibles en casi cualquier grow shop, proporcionan un entorno radicular ligeramente enriquecido con nutrientes de crecimiento. Sin embargo, dado que estos se agotan rápidamente, deberíamos comenzar con la fertilización cuando la planta alcance el tercer nudo. La relación calidad-precio de estos sustratos acostumbra a ser muy buena, aunque las marcas que incorporan mayor porción de turba rubia o fibra de coco no las mejores para exterior por secarse demasiado rápido. En cualquier caso, tanto si cultivamos en tierra madrecomo en macetas, los abonos orgánicos tradicionales, como estiércoles y guanos, son la elección más adecuada para la fertilización. Estos insumos no solo son económicamente accesibles, sino que liberan nutrientes gradualmente, reduciendo Si tenemos pensado plantar directamente en suelo, es recomendable una limpieza meticulosa del área, eliminando piedras y malas hierbas Los invernaderos son una excelente opción para el cultivo fuera de temporada si se dispone de un espacio para su emplazamiento

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