El Cultivador

35 literatura cannábica y comentarios. Bachilleres, doctores, ingenieros, empleados, bohemios, fueron condiscípulos míos. No ha llegado celebridad a Montevideo que no me haya visitado en la «Torre»”4. La famosa torre ha sido reiteradamente reconocida junto al Consistorio de Gay Saber, fundado por Horacio Quiroga (también aquí antes tratado), como los grandes cenáculos del modernismo literario uruguayo5. En los mejores tiempos de la vida de la torre, Julio Herrera y Reissig publica su Ciles alucinada, La vida, El laurel rosa o los cuentos El traje lila o las Aguas del Aqueronte, y lo que a nosotros más nos interesa, traduce a autores franceses como nuestro habitual Baudelaire, Samain o Zola. Durante unos meses, en 1904, residió en Buenos Aires, ejerciendo como jefe de archivo del censo municipal y regresó a su ciudad natal con una precaria situación familiar que le obligó a trabajar en crónica social, mientras publicó hasta once de los sonetos que Vial de morfina (Vaprotan, CC BY- SA 3.0, Wikipedia) Las fotografías que acompañaban al texto resultaron extremadamente escandalizadoras para el gusto imperante en la burguesía montevideana Fotograma que muestra una de las imágenes de la entrevista en Poema de Julio Herrera y Reissig(bit.ly/3srOP5t)

RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1