El Cultivador 9
Como no disponía de muchos recursos económicos, optó por hacer un sustrato medio ca- sero medio comprado. Com- pró algunos sacos de tierra vegetal enriquecida de calidad y, por cada dos sacos de esta tierra, añadió otro a base de arena de río mezclada al 50% con estiércol de caballo. La arena de río es muy barata y además él tenía acceso al es- tiércol de caballo gratis ya que su vecino cría estos animales. Sin embargo, a esta mezcla añadió también una moderada cantidad de humus de lombriz de una buena marca comprada en su grow favorito, que con- tribuyó mucho al crecimiento de las plantas. Al no disponer de mucho dinero, tuvo que ele- gir muy bien los productos que iba a comprar. Algunos los ob- tendría simplemente de su ga- llinero ya que el excremento de gallina es muy bueno. Pero antes de usarlo quería aumen- tar exponencialmente el nú- mero de microorganismos pre- sentes en la tierra. Al tener tanto estiércol de caballo y tanta materia orgánica de la tierra vegetal comprada, sabía que aumentando el número de microorganismos, éstos se co- merían tanto el estiércol como la materia orgánica y que, des- pués, la defecarían en un for- mato de muy fácil asimilación por parte de las raíces. Por lo tanto, optó por un Fish Mix de Biobizz que contiene un gran número de nutrientes y una base de melaza de remolacha azucarera, producto que vuelve locos a los microorga- nismos. El éxito fue total y en poco tiempo algunas plantas alcanzaban ya el 1,20 metros de altura cuando comenzaban a cogollar. Como ya no le quedaba más presupuesto, a continuación añadió otra generosa capa de estiércol de caballo y un poco de guano de sus gallinas. Y nada más, tan sólo a esperar a que las plantas se comportasen como él esperaba. Si lo pensáis bien, os daréis cuenta de que no ha abonado demasiado. “He visto demasiadas auto- máticas en macetas que te- nían un aspecto pobre y eso que sus cultivadores añadían la cantidad de nutrientes que el fabricante indicaba…” – nos cuenta. “Y sin embargo, siem- pre he tenido la sensación de que estaban sobrefertiliza- das…” – asegura completa- mente convencido. No puedo estar más de acuerdo con él ya que cada vez veo más cultivos excesivamente fertilizados. En mi casa tengo un peral al que abono dos veces en primavera. Pues tiene tantas peras que las ramas amenazan con tron- charse de tanto peso. Y el can- nabis es igual. No es una planta que precise de dema- siado abono. Lo que sí necesita es una buena cantidad hori- zontal de espacio para que las raíces se expandan y una can- tidad muy moderada de abono. Eso sí….¡trillones de microorganismos! Sin embargo, no todo ha sido perfecto en este cultivo y de hecho se ha cometido un gran fallo por falta de cono- cimiento. Efectivamente, su cultivador puso en cada cama diferentes marcas de semillas. El problema era que, mientras algunas pasa- ban del metro de altura, otras se quedaban a la mitad de tamaño. Lógicamente, las más grandes hacían sombra a las más pequeñas. “Nunca más me volverá a suceder… ” – nos cuenta apesadum- brado. “Ahora ya conozco bien todas estas genéticas y la próxima vez pondré las más altas detrás y las más pequeñas delante…” – re- sume con total convenci- miento. Y no sólo debemos INSERTA AQUÍ TÚ PUBLICIDAD 91 658 45 20 33 cultivo avanzado
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