El Cultivador 9
58 pensamiento psicodélico que hasta el uso de la jerga de aquel entonces aparece recogido de manera precisa y fiel. La historia que es a la vez, una maravillosa narración novelesca y uno de los máximos exponentes de la psiquedelia, desgrana la vida de Ken Kesey y los Merry pranksters (Alegres pillas- tres) en historias asimilables para el lector. El trabajo no fue baladí, pues Wolf se enfrentó a la ardua tarea de recolectar la información. Acompañado por los integrantes de la historia, fue dando forma a un sinfín de recuerdos, diálogos, vivencias, persona- jes, lugares…. y todo impreg- nado por la perspectiva del L.S.D. El sucesor de Kerouac, Ginsberg, Mailer y otros b e a t n i k s ma n t i e n e l a esencia de la contracultura en una novela que desde principio a fin postula libertad y falta de normas como elemento guía. El L.S.D. no era más que una herramienta que iba a ayudar en tal propósito. “Esto es lo que espero que suceda en este viaje. Estamos empezando a hacer cada cual lo suyo, y vamos a seguir ha- ciéndolo de la forma más abierta posible, y ninguno de El sucesor de Kerouac, Ginsberg, Mailer y otros beatniks mantiene la esencia de la contracultura en una novela que desde principio a fin postula libertad y falta de normas como elemento guía
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