El Cultivador 9
60 pensamiento psicodélico nosotros va a oponerse a lo que los otros hagan.” (Ken Kesey Ponche de ácido lisérgico) Kesey era lo antagónico de un capitán, el viaje era lo antagó- nico a la vida cotidiana y los pranksters eran lo antagónico a las personas comunes, a los zapatos negros. Kesey, el viaje y los pranks- ters, se alejaban con mucho de la cultura y lógica común de la Norteamérica de la guerra del Vietnam. Ya bien, haciendo sus pruebas del ácido o reco- rriendo las ciudades y carrete- ras en su constitutivo autocar “Furthur”, pintado con “Day Glo” de muchos colores. Kesey y los Pranksters des- arrollaron un modo de vida que hundía sus raíces en los conceptos contraculturales de Jack Kerouac, Neal Cassady, William Burroughs, Herbert Huncke, John Clellon Holmes, y Allen Ginsberg. Las pruebas del ácido remitían a la meta de un estadio de consciencia alterado por el L.S.D. En una ocasión querían mezclar el L.S.D. con una substancia química que favorecía la absorción por parte del cuerpo, de cualquier substancia aplicada en él, para luego impregnarlo todo con esa mezcla lisérgica: picaportes, puertas, paredes, vasos… y lograr así una experiencia ple- namente colectiva. Efectivamente, Kesey creyó que ese camino, era el correcto durante largo tiempo, un camino que una vez recorrido, entendió que debía hacerse por otros medios. Para entonces cientos de miles de jóvenes conocían ya las peri- pecias de los pillastres y querían emularlos, buscando la felicidad por medio de un “trip” que terminó por dejar a una generación entera sin un sueño y sin encontrar el porqué, que estaban buscando. Neal Cassady, Montañesa, Mike Hagen, Black María, Stewart Brand, Doris Delay, Hugh Romney, el Colgado, Sandy Lehmnann-Haupt, Page Browning…… son algunos de los integrantes más preponderan- tes de esta historia y segúnWolf, han sido de vital importancia para la creación de esta novela, por medio de los relatos de sus recuerdos como “pranksters”. Quizá de alguna manera, todo continúe allá, en la Casa de la Estufa Espacial, aunque los Grateful Dead ya no estén y “Furthur” esté aparcado. Esta novela es, desde mi punto de vista, de obligada re- comendación, para todo aquel que no la haya leído. Kerouac matizó el término beat, convirtiéndolo en: Animado y beatífico. 1. Kerouac matizó el término beat, convirtiéndolo en: Animado y beatífico. Kesey y los Pranksters desarrollaron un modo de vida que hundía sus raíces en los conceptos con- traculturales de Jack Kerouac, Neal Cassady, Wi- lliam Burroughs, Herbert Huncke, John Clellon Holmes, y Allen Ginsberg Books Tom Wolfe Mill AP Kesey Hippies Dancing
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