El Cultivador 9
en una buena caja fuerte, y que a poder ser, esta sea lo más grande posible para poder así guardar grandes cantidades de medicina de la forma más segura posible. Nos recordaba que no guar- dásemos armas de fuego ni dentro ni cerca de las cajas fuertes para evitar así agra- vantes en algún posible juicio penal futuro, ya que la pose- sión de drogas y además de armas incrementaría la con- dena final. Insistía en que nuestras flores y productos derivados del cannabis eran nuestra fortuna y que por lo tanto teníamos que proteger- los como tal, usando cajas fuertes empotradas y cámaras de seguridad si fuera necesa- rio, en lugar de armas de fuego. Esta recomendación era vá- lida también para los pacien- tes que cultivan su medicina en casa, los mismos que cuando tienen exceso de ésta, tienen la opción de venderla de forma legal a los dispensa- rios que la demanden. A di- chos pacientes Kasim les instaba a que cuando fueran a vender sus flores a un dispen- sario, estas estuviesen lo más frescas posible, con tricomas de color lechoso y con un in- tenso aroma gracias a un ade- cuado proceso de curado ya que, por ejemplo, flores muy secas o aquellas con tricomas más deteriorados tienen mucho menos valor. Para tratar el tema de la se- guridad en el dispensario nos comentaba que era aconseja- ble contar con un guarda de 65 cultura cannábica King Purple Haze
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