El Cultivador 9
68 cultura cannábica Una vez que las medicinas cannábicas llegan al dispen- sario, continuaba contándo- nos, la meticulosa labor del comprador determinará si el producto es comprado para su posterior distribución. Para observar los tricomas de las flores antes de comprar- las, nos recomendaba usar al menos un microscopio de 30x y luz natural en el mejor de los casos. A continuación, el señor Macauley nos mostraba unas fotos al microscopio de 200x e insistía en que de lo que se trata es de buscar las flores con la mayor cantidad de tricomas, de color lechoso en su mayoría, que en princi- pio deberían de estar intactos. De no ser así, y si al romper los cogollos, vemos que sólo hay tricomas en su interior, y no en el exterior, puede de- berse a que el vendedor los haya tamizado para extraer el Kief o Doble Cero antes de venderlos. En estos casos, di- chas flores tienen un valor in- ferior por tener menor cantidad de tricomas. Además, nos comentaba al- gunas de las diferencias entre las distintas formas de cose- char las flores de cannabis, ya que aunque las máquinas ali- geran el trabajo de los pacien- t es que t i enen grandes cosechas, estas hacen que se deterioren una mayor canti- dad de tricomas y que al no cortarse los peciolos de las hojas, se empeore la aparien- cia final de las flores. Por otro lado, la cosecha manual de estas, ofrece un resultado más cuidado y un mayor número de tricomas enteros e intac- tos. De hecho, nos contaba que en las grandes plantacio- nes de California, durante la época de la cosecha, los agri- cultores prefieren contratar a los llamados “manicuradores de cogollos” los cuales se en- cargan de cosechar a mano cada una de las flores por unos 15-20dólares la hora. Tras haber visto la cantidad de tricomas que las flores po- seen, el siguiente paso es prestar atención a la cantidad de humedad presente en las mismas. Una forma fácil y rá- pida de comprobarlo es do- blando y partiendo alguno de los tallos en los que se en- cuentran las flores, si fuese difícil partirlos y simplemente se doblaran, es probable que todavía sea necesario alargar el proceso de secado unos días más e invertir al menos un mes en el curado en botes de cristal. Kasim insistía en que un buen curado, aparte de ayudar a terminar de secar toda la humedad que pudiese quedar en el interior de los cogollos, hace que se incre- mente el sabor de los mismos y que eso repercuta en la cali- dad del producto final. Continuando con la inspec- ción en busca de posible hu- medad en las flores que se van a comprar, nos aconsejaba romper y abrir el cogollo más grande por el hecho de que es el más difícil de secar y porque puede que en su interior haya indicios de moho, oídio, po- dredumbre, insectos u otras enfermedades. En la actuali- dad son ya muchos los dispen- sarios que exigen a sus vendedores que traigan con- sigo un certificado de laborato- rios como Steep Hill Halent Laboratories. En este laborato- rio californiano, el más impor- tante de los EEUU,analizan el contenido de THC, CBD y CBN entre otros cannabinoides, te dicen que terpenos se expresan en mayores cantidades, y como no podía ser de otra forma, so- meten las muestras a determi- nadas pruebas que sirven para detectar la presencia de mohos u otros contaminantes. Para finalizar con el criterio de selección a la hora de comprar las flores para un dispensario, nos fijamos en el sabor y el olor de las flores, dos de los aspectos más im- portantes. Si bien es cierto que los compradores de can- nabis no pueden probar los cogollos en el momento en que los están comprando, gracias al olfato y pregun- tando al paciente que está vendiendo dicha medicina, podemos hacernos una idea de si vamos a encontrar flo- res que tienen sabores dul- ces, especiados, almizclados o químicos. Y es que según el famoso breeder DJ SHORT, que se inspiró en un gráfico creado por Ann Noble, química sen- sorial y profesora de la univer- sidad de Davis en California, para el mundo del vino, estas cuatro categorías generales, Químico/Astringente, Dulce, Especiado y Almizclado son las que engloban la mayoría de sabores de las plantas de cannabis que hay en la actua- lidad (ver foto). En lo que se refiere al olor del cannabis encontraremos las cuatro familias principales, Dulce, Ácido, Amargo y Espe- ciado, con sus correspondien- tes subcategorías, olores frutales, florales, cítricos, ve- getales, inciensados, con olor a tierra... y así un largo etcé- tera ya que por suerte los acei- tes esenciales del cannabis recuerdan a los de muchas otras plantas del reino vegetal. Seguidamente, nos recor- daba que era importante es- tablecer una relación de cor- dialidad con los pacientes que vendían sus medicinas, siendo sinceros con ellos y ayudándoles en la medida de lo posible para que mejo- ren o sigan mejorando sus próximas cosechas. Nos re- comendaba también clasifi- car las flores de cada vendedor en presencia de los mismos, así como hacer un pesaje de nuevo antes de hacer el pago de las medici- nas, que normalmente se hace directamente, en mano y en efectivo. El señor Macauley, nos hacía entender que como en todos los mercados, siempre existen grandes variaciones en los precios que dependen de la oferta y la demanda de los pacientes de la región y que además varían con las estaciones ya que por ejem- plo con la llegada del otoño y la cosecha de exterior, los precios bajan, y lo contrario pasa a principios de verano cuando los precios del can- nabis cultivado en interior suben. Por aquel entonces, a media- dos de 2011, los precios por libra variaban desde los 2600$ en el condado de Men- docino al norte de California, los 3600$ que se pagaban en la zona de la Bahía de San Francisco y hasta los 4400$ que se llegaban a pagar en la ciudad de Los Ángeles y sus alrededores. Antes de terminar la clase, Kasim quiso enseñarnos cómo sería una compra simu- lada con la ayuda de otro ins- tructor que hizo el papel de vendedor. Pudimos observar en directo a través del proyec- tor la cantidad y la diferencia de tricomas que tenía cada una de las cuatro muestras que tenían como ejemplo y Kasim nos explicó porque consideraba que una era de calidad baja, otra de calidad media y otras dos de calidad alta. Finalizaba su clase animán- donos a solicitar trabajo en los dispensarios de nuestra región donde nos aseguraba que aprenderíamos mucho más sobre los temas que habí- amos tratado durante esa hora y media de lección. Como siempre, os animo a seguir aprendiendo porque nunca es suficiente, ¡hasta la siguiente clase! si al romper los cogollos, vemos que sólo hay tricomas en su interior, y no en el ex- terior, puede deberse a que el vendedor los haya tamizado para extraer el Kief o Doble Cero antes de venderlos Mapa de los sabores de la marihuana por DJ SHORT
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