consensos, emerge como una estrategia para avanzar en temas sociales clave; y sanidad, donde se enmarca la política sobre drogas, es uno de esos temas. El compromiso de actores políticos y sociales refleja la firme convicción de que la regulación del cannabis debe ser abordada con seriedad y responsabilidad, y subraya la importancia de avanzar en este debate de forma transparente, en aras de construir un marco jurídico que refleje las necesidades de la sociedad en la que vivimos. Aun así, la presente legislatura se revela como un escenario de marcada incertidumbre política. Asimismo, se requiere de una presión creciente por parte de los partidos políticos que apoyan la investidura para mover la posición del PSOE en este tema. Podría decirse que todos los partidos que dan soporte al Gobierno están de acuerdo con la regulación del cannabis, por lo tanto, en teoría, no debería generar demasiado debate entre los socios de investidura, lo que es una ventaja para el partido socialista. Creemos que debe existir consenso entre los socios de investidura. Este proceso plantea la necesidad de abordar las propuestas desde la política con un enfoque colaborativo, que trascienda las divisiones partidistas. La apertura hacia un debate informado abre una nueva ventana de oportunidad en el ámbito político, instando a una consideración seria y reflexiva sobre la regulación del cannabis en beneficio del bienestar general. Además, el proceso alemán ha proporcionado respuestas a muchas incógnitas sobre cómo podemos regular el cannabis en los Estados de la Unión Europea y guarda similitudes notables con lo que conocemos como clubes sociales de cannabis. Este momento nos da una oportunidad única de consolidar el modelo español en las legislaciones europeas, aunque el rumbo específico que tomará nuestro país es aún incierto. En cualquier caso, el modelo de club social de cannabis ha demostrado ser eficaz para regular el acceso a esta sustancia, posicionándose como un modelo de regulación de referencia internacional que es aplicable en las democracias europeas y compatible con la normativa de la Unión Europea, es kilómetro cero y reduce riesgos asociados al consumo. En la actualidad, existen clubes sociales de cannabis en más de trece países europeos. En resumen, el contexto político actual brinda oportunidades para abrir la agenda sobre la cuestión cannábica, pero también plantea diversos desafíos que podrían obstaculizar la consecución de nuestros objetivos. En cualquier caso, creemos que la voluntad política para llegar a acuerdos y la transparencia en los procesos de participación son esenciales de cara a garantizar políticas justas y eficaces. Adicionalmente, es esencial la acción colectiva para influir en la consideración política sobre el cannabis. Sabemos que la apertura de la agenda cannábica no ocurrirá de forma automática ni como resultado de procesos naturales, sino que requiere la participación activa de la sociedad civil. Esto implica un llamamiento a la movilización ciudadana y a la presión pública como herramientas fundamentales para moldear la agenda política. Abrir el debate sobre cannabis no depende únicamente de las estructuras políticas existentes, también implica desafiar percepciones arraigadas y superar posibles resistencias. En este proceso, el esfuerzo colectivo se convierte en un componente esencial para influir en la formulación de políticas más equitativas y progresistas en relación con el cannabis. Por esto, ahora más que nunca, es el momento de aglutinar esfuerzos para tratar de articular una participación ordenada que dé vida a un proyecto de ley que consiga traducirse en seguridad jurídica y tranquilidad para personas consumidoras y autocultivadoras, asociaciones cannábicas y sector del cannabis. 16 activismo Si quieres colaborar con ConFAC o #LeyCannabisYA ponte en contacto con fac@confac.org. el esfuerzo colectivo se convierte en un componente esencial para influir en la formulación de políticas más equitativas y progresistas en relación con el cannabis
RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1