El Cultivador

28 cultura cannábica El aloe vera es una planta usada comúnmente de forma ornamental y que suele encontrarse decorando casas y jardines. Pero, por supuesto, también se cultiva a gran escala por su gran cantidad de propiedades terapéuticas, tanto a nivel tópico como a nivel interno, y por sus múltiples usos en otras industrias, como, por ejemplo, en agricultura. u nombre científico Aloe vera (L.) Burm. fil. y su sinónimo Aloe barbadensisMill. son los más usados y conocidos. Se la conoce, además, como sábila, alovera, pita zabila, acíbar, áloe (sí, con tilde en la á) y son muchos otros nombres más los que se usan para esta preciada planta. Muchas de las más de 450 especies del género Aloese han utilizado desde hace milenios por diferentes culturas debido a sus múltiples propiedades, pero en concreto el aloe vera (lo denominaremos vulgarmente en minúscula, sin cursiva y sin L. de Linneo) ha sido la que mayor interés ha generado. Originarias de África oriental y meridional, las plantas de aloe vera son hierbas perennes y xerofíticas, es decir, que mantienen sus hojas durante todas las estaciones y que están adaptadas a los climas secos, por lo que soportan grandes temporadas sin lluvias o riegos. Por el contrario, las heladas pueden llegar a quemarlas, necrosando sus tejidos, hasta matarlas. Se considera que el aloe vera tiene un tallo acaule tan corto que no supera el nivel del suelo. Además, las hojas crecen pegadas a la superficie debido a la corta distancia internodal entre las mismas. Sus hojas son crasas, carnosas y gruesas, y crecen en forma de roseta basal. Son de forma triangular, más anchas en la base, y tienen mayor o menor longitud (incluso hasta los 75 centímetros) debido a muchos factores. Son característicos sus distintos tonos de verde claro, que presentan algunas motas de color blanco en sus hojas más jóvenes. Los verdes se mezclan con brillos plateados y azulados, debidos a las ceras epicuticulares que recubren las hojas y reflejan la luz, a la vez que protegen la superficie externa de la hoja, la cutícula. Se le llama pruina a esta cera que recubre la hoja (también en frutos, como las uvas), que actúan como protector natural y sirven de lugar de residencia de la microbiología asociada a los aloes. La pruina hace que las hojas sean especialmente resistentes ante mordeduras de insectos, por ejemplo, y como protección extra, los márgenes de las hojas desarrollan pequeños dientes espinosos. Compuestos activos y su interés en el cultivo En la composición del aloe vera encontramos alrededor de 75 compuestos potencialmente activos, desde vitaminas, enzimas, minerales, azúcares, ligninas, saponinas y ácido salicílico hasta aminoácidos. Entre las vitaminas están la A, C y E, que actúan como antioxidantes; paralelamente, se encuentran hasta ocho enzimas, como la amilasa o la celulasa, que ayudan a catalizar diferentes reacciones químicas y que también se venden para el cultivo de cannabis. Su contenido en minerales es variado, y contiene, de mayor a menor, nitrógeno, potasio, sodio, calcio, magnesio, fósforo y hierro, entre otros. De entre los azúcares que encontramos en su composición, hay monosacáridos como glucosa y fructosa; y polisacáridos como el glucomanano, que también se incluye como ingrediente en algunos fertilizantes de distintas marcas. Se han encontrado asimismo compuestos con propiedades antivirales, como las antraquinonas, ácidos grasos con propiedades antisépticas y hasta veinte aminoácidos, como alanina, glicina o leucina, usados igualmente en el cultivo de cannabis. Es muy atractivo también su contenido en ácido salicílico, un compuesto con propiedades antibacterianas y antiinflamatorias, muy usado en productos de enraizamiento comerciales. De entre las fitohormonas que destacan en el aloe vera están auxinas como el ácido indolacético (IAA) y giberelinas, que promueven y estimulan el crecimiento de diferentes procesos vegetales. Otros compuestos interesantes que se usan como humectantes son las saponinas, que se encuentran en un 3 % en el gel del aloe vera, tienen propiedades antisépticas y ayudan a controlar las plagas en el sustrato, por ejemplo. En la industria agrícola, se usa el gel por separado, que al contener un 94 % Jugo fermentado de aloe vera Casualmente, para este fermento usamos un kilo de azúcar por un kilo de aloe vera por A. Flores Verdes, macrohuana@gmail.com lo que queremos obtener, gracias al azúcar, es una extracción de los compuestos que están en el aloe mediante diferencia de presión osmótica Aloe vera en su madurez, listo para cosechar S

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