El Cultivador

36 cultivo básico recomendamos cuidar la vida de tu sustrato. Algo que debes tener presente, sea cual sea el nutriente elegido, es controlar el pH del agua con un medidor. La acidez o alcalinidad desmedida no permite que se absorban correctamente los nutrientes. Recuerda que la cantidad de nutrientes también se puede controlar midiendo la EC del agua de riego o la que desagua la planta, para ajustar más la fertilización a tu variedad y técnica de jardineo. Después de comentar sobre trasplante y fertilización, comentemos uno de sus ejes, la masa radicular. Las raíces En el mundo del cultivo de marihuana, la atención a los detalles es clave para asegurar el éxito de cada cosecha. Uno de los aspectos fundamentales, y a menudo pasados por alto, es el cuidado de las raíces de las plantas. Las raíces son la base de un crecimiento saludable y abundante, y darles la atención adecuada puede marcar la diferencia entre un cultivo promedio y uno extraordinario. Las raíces de una planta de marihuana son como su sistema de apoyo y abastecimiento. Son responsables de absorber agua y nutrientes esenciales del suelo, que luego son transportados hacia arriba a través del tallo para nutrir las hojas, flores y frutos. Una red radicular saludable garantiza que la planta tenga acceso a los recursos que necesita para crecer fuerte y producir cogollos de alta calidad, manteniendo un fuerte agarre al sustrato, lo que evitará problemas en la planta por vientos u otros factores. El contenedor en el que se cultiva la marihuana y el sustrato que lo llena juegan un papel crucial en el desarrollo radicular. Los contenedores deben permitir un buen drenaje para evitar el estancamiento del agua, lo que puede provocar asfixia radicular. Optar por sustratos de alta calidad con una buena estructura y capacidad de retención de agua es esencial. Agregar perlita o vermiculita al sustrato puede mejorar la aireación y prevenir una compactación perjudicial. El riego es un arte en sí mismo cuando se trata de cuidar las raíces. Regar en exceso puede llevar al ahogamiento, mientras que el riego insuficiente puede causar sequedad y estrés. Es importante aprender a leer las señales que las plantas envían (como hojas caídas, sustrato seco en la superficie o un contenedor muy ligero, que pueden ser indicios de que ha llegado la hora de volver regar). Un riego uniforme y consistente es esencial para mantener las raíces saludables. No solo es importante lo que está debajo del sustrato, sino también lo que rodea En el mundo del cultivo de marihuana, la atención a los detalles es clave para asegurar el éxito de cada cosecha

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