33 ciencia como se pensaba, la fuente del placer, aunque si está implicada en el sistema de recompensa. Todo esto y más te lo contamos en este y en el próximo número de la Cannabis Magazine. Ratas y microelectrodos En 1954, Olds y Milner publicaron los resultados de un experimento con el que se harían famosos por descubrir lo que denominaron los “centros de placer”. Sin embargo, fue un descubrimiento que tuvo lugar por error, como tantas veces sucede. James Olds acababa de doctorarse en psicología por la Universidad de Harvard, cuando se trasladó a Montreal para trabajar en el laboratorio de la Universidad McGill con una beca posdoctoral. Su intención era la de ampliar sus conocimientos en neurofisiología. El laboratorio estaba, por entonces, dirigido por el neuropsicólogo Donald O. Hebb, que había impactado en la comunidad científica con su teoría sobre los mecanismos de aprendizaje neuronal pocos años antes, aunque Olds, al llegar a su nuevo destino, fue puesto a trabajar bajo las órdenes del neurocientífico y también ingeniero eléctrico Peter Milner. Por su parte, Milner había comenzado a experimentar implantando microelectrodos en los cerebros de las ratas con el objetivo de estudiar sus respuestas al estímulo de diversas regiones cerebrales mediantes pequeñas descargas eléctricas. Un par de intentos fallidos precederían al exitoso y tan repetido experimento. En un primer momento, las ratas fueron dispuestas en una mesa para caminar en libertad. Cuando se aproximaban a una esquina de la mesa, las ratas recibían una descarga eléctrica a través de los microelectrodos que habían implantado en sus troncos cerebrales. Pensaban que pronto las ratas asociarían la esquina a la descarga y evitarían ambas. Y así sucedió con todos los sujetos de la muestra, menos con uno. Y es que, muy al contrario de lo que cabría esperar, una de las ratas parecía sentir curiosidad por la esquina y volvía a ella olisqueando el suelo. Resultaba sorprendente pero no comprendían la razón de la curiosidad de la rata, así que cambiaron el experimento. Esta vez, las ratas eran liberadas Milner había comenzado experimentar implantando microelectrodos en los cerebros de las ratas con el objetivo de estudiar sus respuestas al estímulo de diversas regiones cerebrales czuber (depositphotos)
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