61 sexualidad del derecho romano, basado en el pater familias (el padre de familia), existía tradiciones comunalistas (basadas en lo comunal) y asociadas a culturas matrifocales (enfocadas en la madre), regidas por lo que él denominó derecho materno. En estas sociedades, de las que recopiló información procedente de Creta, Egipto, India, Asia Central, África del Norte, Cornisa Cantábrica… la mujer ostentaba un protagonismo social y político, eran las matrias, que antecedieron a las patrias, y se caracterizaban por su hospitalidad y celebración de la vida1. En su libro El asalto al Hades, Casilda Rodrigáñez explica cómo el conocimiento de estas culturas se ha mantenido oculto en los libros de historia desde la instauración del patriarcado, hasta el punto de traducirse “madre” por “padre” en las tragedias griegas. Hasta que, tras la Segunda Guerra Mundial, se produjo lo que se ha denominado la “revolución arqueológica”, con el desenterramiento físico de la vida humana prepatriarcal, y la investigación de las evidencias arqueológicas de nuestro pasado matrilineal2. Marija Gimbutas, pionera en la investigación de estas sociedades, denominó “civilización de la Vieja Europa” para reconocer la identidad colectiva y el logro de los diferentes grupos culturales del sudeste de Europa en el periodo Neolítico-Calcolítico. Esta Vieja Europa se ubicaría en el área que se extiende desde el Egeo hasta el Adriático, incluyendo las islas; Las mujeres de la prehistoria contaban con más libertad sexual que sus descendientes del siglo XXI Figurillas encontradas en Dolní Věstonice Fuente: suarra.com
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