El Cultivador

63 sexualidad vincularía a parejas temporales e inestables, o más estables: con parejas femeninas o masculinas (incluyendo también la polandria: promiscuidad femenina legalizada con varios varones)”6. La autora describe a la mujer neolítica como “dueña de la tierra y de sus frutos, bisexual y promiscua, libre de elegir su pareja de cualquier género, con total autonomía (que no se sometería a ningún varón y menos si era maltratador o agresivo)”7. Un factor clave en la existencia de una libertad sexual tan extendida en el Paleolítico y Neolítico es el foco de las sociedades en la madre. No solo se rendía culto a la Diosa Madre, sino que las poblaciones se organizaban en torno a las madres humanas. Casilda Rodrigañez lo define así: “Para definir el grupo, tribu, gens, etc., tenemos el concepto de matrifocal y el de ginecogrupo empleados por diversos antropólogos; matrifocal se empezó a emplear cuando se constató que el lugar de residencia de cada núcleo humano que se formaba era el de la Figurillas encontradas en Dolní Věstonice No existía el concepto de exclusividad o monogamia en la pareja Fuente: suarra.com

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