11 cultivo exterior La luz solar directa: un requisito indispensable para la supervivencia Aunque los cannabicultores principiantes tienden a pensar que el cultivo de marihuana en exterior se puede llevar a cabo en cualquier parte, lo cierto es que existen varios requisitos de obligado cumplimiento. Uno de ellos, posiblemente el más importante, es la luz solar directa. El cannabis debe recibir, al menos, unas seis horas de luz solar directa para un correcto desarrollo y no en todas las terrazas y balcones se cumple este requisito. En los espacios de cultivo orientados hacia el sur esto no supone un problema, salvo que edificios de altura superior los ensombrezcan, pero, si nuestra terraza o balcón está orientado hacia el norte, seguramente no se alcance este mínimo. Como anécdota, confieso que, hace unos tres lustros, me mudé a un piso cuyo balcón estaba orientado al norte y no pude cultivar. Afortunadamente, solo viví allí durante un año, por lo que, desde aquel entonces, siempre he evitado este tipo de balcones o terrazas, ya que no permiten el cultivo al aire libre. Primer paso: la siembra Aunque la marihuana se puede plantar desde mediados de marzo a mediados de junio, para cultivar en terraza o balcón, lo más aconsejable es hacerlo más bien tarde, en torno a mayo. La razón es que, por lo general, las plantas en terraza no deben crecer demasiado, ya que, si se ven desde la calle, nos pueden multar con notorias cantidades de dinero que llegan a alcanzar hasta las cinco cifras. Por tanto, lo mejor es evitar que el cultivo gane mucha altura y esto podemos conseguirlo más fácilmente sembrando tarde. Además, si somos amantes de la sativas (NLD), dado que estas genéticas crecen bastante, plantaremos incluso después, en junio, para evitar que su tamaño se descontrole. Ahora bien, sembrar en esta época implica que en la mayor parte de España tendremos que lidiar con el calor veraniego. Generalmente, durante los meses de mayo y junio las temperaturas son demasiado altas para las plántulas, que pueden morir fácilmente por deshidratación si se exponen al sol directo. Por este motivo, lo más aconsejable es germinar dentro de casa, ya que, aunque también haga bastante calor, no hará tanto como bajo el sol estival. Para que las jóvenes plantas se vayan aclimatando poco a poco, lo ideal es sacarlas al balcón o terraza a primera hora de la mañana o a última de la tarde, de manera que puedan acostumbrarse al exterior día tras día, sin El cultivo en tierra madre suele tener mayor capacidad productiva El cannabis debe recibir, al menos, unas seis horas de luz solar directa para un correcto desarrollo y no en todas las terrazas y balcones se cumple este requisito
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