13 cultivo exterior estos casos, una medida prudente y altamente recomendable es elegir genéticas con una adaptabilidad y tolerancia naturales a períodos prolongados de sequía, lo que las hace idóneas para climas áridos. Adicionalmente, optaremos por macetas de colores claros porque ayudan a repeler parte del calor solar. Esta simple medida puede tener un impacto significativo en la temperatura del sustrato, evitando que alcance niveles que podrían dañar las raíces. Debemos tener en cuenta que, en algunas áreas de España, las temperaturas bajo el sol de mediodía superan fácilmente los cuarenta y cinco grados, por lo que el interior de una maceta no protegida puede exceder fácilmente los cincuenta. Finalmente, en lo relativo al clima, es importante considerar que, si tu terraza se encuentra ubicada en la parte superior de un edificio, como un ático, o si se trata de un área completamente abierta, el viento puede llegar a ser un inconveniente. En zonas donde este es constante y alcanza con frecuencia intensidades considerables, es crucial implementar medidas de protección que salvaguarden el cultivo. Una solución efectiva para mitigar este problema es la instalación de paneles protectores que interfieran lo mínimo posible con la recepción de luz solar. El viento puede tener un efecto deshidratante significativo en la parte aérea de las plantas, ya que aumenta la tasa de evaporación del agua. La elección de las cepas adecuadas puede reducir drásticamente los riesgos asociados con la humedad excesiva Unas condiciones desfavorables darán lugar a cogollos pequeños y poca producción
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