El Cultivador

14 cultivo exterior Sustrato, agua y nutrientes: la clave del éxito El sustrato que se utiliza para el cultivo de marihuana, ya sea en interior o exterior, generalmente es igual términos de composición y propiedades. Sin embargo, las condiciones ambientales específicas de cada entorno requieren cierta adaptación para optimizar la salud y el desarrollo de las plantas. En regiones donde las temperaturas elevadas y las corrientes de aire son factores predominantes, es fundamental considerar la adición de materiales al sustrato que potencien la capacidad de retención de humedad, sin afectar negativamente la aireación de las raíces. Para lograrlo podemos emplear polímeros hidroabsorbentes, que tienen la capacidad de retener grandes cantidades de agua y liberarla gradualmente, manteniendo así la humedad del sustrato en niveles óptimos durante períodos prolongados. Adicionalmente, una estrategia complementaria para conservar la humedad en el entorno radicular es cubrir la superficie con algún tipo de tela que sea impermeable y transpirable. Esta cobertura minimiza la pérdida de agua por evaporación y permite la respiración, lo cual es crucial para prevenir problemas como la putrefacción de las raíces o el desarrollo de hongos patógenos. En cuanto al agua de riego, es crucial asegurarse de que esta tenga un pH óptimo, idealmente en el rango de 6 a 6,5, para facilitar la adecuada absorción de nutrientes por parte de las raíces. Esta consideración es tan importante en el cultivo al aire libre como en interior, ya que un pH incorrecto puede obstaculizar el proceso de nutrición y afectar el crecimiento y el rendimiento de las plantas. Para regularlo, podemos optaremos por macetas de colores claros porque ayudan a repeler parte del calor solar Los fertilizantes líquidos son una gran ayuda para complementar los nutrientes aportados al sustrato

RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1