El Cultivador

Para detectar esta plaga, lo más importante es observar las plantas. Si han dejado de crecer o florecer, y sobre todo el aspecto de la hoja. Principalmente, cuando tenemos una plaga de microácaros, las hojas son más aserradas y están dobladas hacia dentro. Esto puede parecer perfectamente un exceso de riego o una sobrefertilización. De hecho, la primera vez que vimos esto, pensamos que nos habíamos pasado con los fertilizantes. Pero al comprobar el EC que salía del sustrato, era muy bajo, por lo que eso no podía ser. El problema es que las plantas no crecían, y nos extrañaba mucho que no crecieran durante la prefloración, que es el momento en el que más atacan los microácaros. Más concretamente, son los brotes más jóvenes los que se ven ralentizados por las mordeduras de estos bichitos microscópicos. Durante la floración, veremos que las plantas florecen, pero las flores se quedan muy pequeñas, pesadas pero muy pequeñas. Una punta central que se queda del tamaño de las ramas más bajas. Por lo que la floración se ve muy mermada, quedando apenas unos gramos de cosecha por planta cuando deberíamos haber obtenido casi 100 gramos por cada una, siendo un desastre total de cosecha. En el próximo artículo os detallaremos las plagas que nos faltan, así como la forma de combatir todas las plagas. También aprenderemos a usar cada tipo de insecticida o fungicida. ¡Yo vaporizo! 24 cultivo avanzado Flor sin plagas

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