13 cultivo exterior Limpieza de la zona de cultivo Además, de utilizar ropa y calzado limpios y mantener una correcta higiene personal para visitar nuestro pequeño jardín, también tendremos que mantener la limpieza y orden en el mismo. Primeramente, en el área en que están situadas las plantas, debe haber solamente aquello que es necesario para cultivar. Por tanto, evitaremos tender la ropa junto a ellas o tener los juguetes que nuestro perro usa en el parque por allí tirados. Es decir, la zona destinada al cultivo, ya sea un huerto, una terraza o un balcón, debe estar enteramente dedicada a ello, aunque podemos introducir otras especies vegetales como flores o hierbas aromáticas. Asimismo, en este sentido, mantener la distancia entre los diversos ejemplares cultivados es más que recomendable, porque de este modo nos aseguramos de que no estén en contacto directo, lo cual puede transmitir con mayor facilidad plagas y hongos. Otra medida de higiene muy importante que debemos tomar consiste en limpiar regularmente las hojas secas, ya sean de la marihuana o de otros vegetales, porque son el punto de partida de las enfermedades fungosas, que podrían transmitirse fácilmente a nuestro vergel. En lo referente a la vegetación circundante, si estamos cultivando en tierra madre, arrancaremos las malas hierbas, y nos aseguraremos de que las plantas silvestres están libres de plagas y hongos. Aunque hay quien cree que la maleza puede ser perjudicial, dejar los alrededores del cultivo desprovistos de ella no es recomendable, porque ahí es donde se aloja la fauna benéfica, que mantiene a raya a las plagas y contribuye a la buena salud de nuestras plantas. Asimismo, si estas están emplazadas en una terraza o balcón, también es aconsejable la inclusión de otras especies vegetales, ya que hay hierbas aromáticas que pueden establecer relaciones beneficiosas, repeliendo insectos o camuflando el intenso aroma que desprenden los cogollos en floración. En este sentido, al incorporar una nueva planta, hay que asegurar que no tiene plagas, por lo que es recomendable aplicar un tratamiento fitosanitario completo como prevención. Por último, pero no menos importante, debemos evitar la acumulación de restos vegetales cerca de las plantas. Además, cuando hayamos cosechado, limpiaremos la zona para la próxima temporada, para evitar que durante el invierno se desarrollen patógenos o se creen reservorios de plagas. Limpieza y mantenimiento de las herramientas Además de cuidar la higiene personal y del área de cultivo, también debemos prestar especial atención a los utensilios que usamos como cannabicultores. La limpieza y el mantenimiento adecuados de los mismos son esenciales para garantizar un entorno sano y productivo. Cuando estos están sucios Desinfectar las herramientas con lejía puede prevenir ciertas enfermedades causadas por hongos en el área en que están situadas las plantas, debe haber solamente aquello que es necesario para cultivar
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