El Cultivador

61 sexualidad existencia de tabúes sobre la sexualidad a día de hoy, todavía condicionan la manera en la que las jóvenes viven los encuentros sexuales. Uno de los tabúes de los que aún hoy no se habla o se habla poco es la masturbación femenina. En los relatos de las mujeres se revela el estereotipo existente hacia las mujeres que se masturban, siendo etiquetadas por algunos hombres como “desesperadas” o “cerdas y viciosas”2. Así, muchas se inhiben de darse placer hasta que no tienen relaciones sexuales con otras personas, y llegan a sentir vergüenza de hablar del tema con sus parejas sexuales. De hecho, según el estudio con mujeres jóvenes, la penetración es la práctica sexual más habitual, por encima de la autoestimulación (74,6 % - 66,5 %). Con estos mimbres se forja la insatisfacción. ¿Si no conocemos nuestros circuitos del placer cómo vamos a conseguir que otra persona nos complazca? Otro condicionante se encuentra en la existencia de una creencia colectiva entre las mujeres heterosexuales (no hay que olvidar que la mayoría de participantes en estas encuestas son personas heterosexuales), asociada a la obligación de estar disponible siempre que la pareja lo requiera y de satisfacer sus deseos sexuales (por encima incluso de los propios), y vinculada a roles y patrones de inequidad de género, instalados en nuestra memoria, que acaban disparándose en las distancias cortas. Porque sí, los abusos los sufren desproporcionadamente las mujeres (cinco de cada seis casos). Los datos de la macroencuesta del Ministerio de Igualdad de 2019 apuntan a que del total de mujeres de 16 o más años, residentes en España, el 21,5 % (4.387.480 mujeres) han sufrido violencia física a lo largo de la vida por parte de cualquier Amy (Pixabay) Uno de los tabúes de los que aún hoy no se habla o se habla poco es la masturbación femenina

RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1