El Cultivador

29 cultivo exterior otros insectos beneficiosos ni al medio ambiente. En cuanto a las infecciones fungosas, para el oídio podemos aplicar una infusión de cola de caballo. Este preparado rico en silicio fortalece las plantas y crea un ambiente hostil para el hongo, ayudando a mantenerlo bajo control. Aplicar esta solución de manera regular evitará brotes severos. Por otro lado, en lo relativo a la botrytiso moho gris, un hongo devastador para los cogollos, debemos tener en cuenta que no se puede tratar eficazmente una vez que ha infectado un cogollo. Por tanto, si la detectamos, debemos actuar de inmediato cortando el cogollo afectado y desechándolo lejos del cultivo para evitar que las esporas se propaguen. Este hongo puede desarrollarse muy rápidamente en las plantas índicas (BLD), las cuales, debido a la densidad de sus cogollos, suelen ser muy sensibles a él. Las condiciones de alta humedad le favorecen, por lo que es crucial mantener una correcta circulación de aire en el área de cultivo y las plantas espaciadas adecuadamente para reducir el riesgo de transmisión de la infección por contacto. Tanto plagas como los hongos pueden mermar considerablemente la producción, reduciendo la cantidad y calidad de los cogollos. Por ello, vale la pena revisar frecuentemente nuestras plantas y tomar medidas preventivas para mantenerlas sanas. La vigilancia constante y el manejo oportuno de problemas son claves para una cosecha exitosa. El lavado de raíces Otro de los pasos previos a la cosecha es el lavado de raíces. Aunque, a nivel científico no se ha demostrado su efectividad, existe un amplio consenso en el mundo de la cannabicultura sobre su utilidad, considerándose una práctica recomendable. Para llevarlo a cabo, debemos empezar unas dos semanas antes de cortar las plantas. Este proceso se considera esencial para eliminar cualquier residuo de nutrientes y fertilizantes que puedan haber quedado en la tierra o el sustrato. En el ámbito de la cannabicultura, se cree que, al hacerlo, podemos asegurarnos de que las flores resultantes sean de mejor calidad, tanto en sabor como en aroma. El lavado de raíces consiste en provocar lo que en agricultura se conoce como lixiviación. Es decir, el arrastre de los minerales solubles en agua fuera de la maceta o a las capas inferiores del suelo, donde no puedan ser asimilados por las raíces. Esto se consigue suministrando una gran cantidad de agua en un solo riego. Se dice que, para el cultivo en maceta, el volumen de agua empleado debe triplicar el de la maceta. En suelo no existe consenso, más allá de que debe ser una cantidad de agua muy superior a la habitual. Posteriormente, durante las dos semanas restantes se regará solo con agua, prescindiendo de cualquier tipo de abono. Cómo determinar el momento óptimo para la cosecha La observación de los tricomas es crucial para saber cuán cerca estamos del momento más adecuado para cosechar. Estas pequeñas estructuras presentes en los cogollos conforman la resina de la marihuana y nos indican, según su punto de madurez, cuándo es el mejor momento para cortar nuestras plantas. Normalmente, los bancos de semillas dan una aproximación de la fecha de recolección de cada genética, lo que nos permitirá empezar a revisar estas glándulas en el momento adecuado. Cuando ya estén bien formadas y hayan adquirido un color mayoritariamente blanquecino y, entre un 20 o 30 % de estas tengan un tono ámbar, será el momento más adecuado para Tanto plagas como hongos pueden mermar considerablemente la producción, reduciendo la cantidad y calidad de los cogollos Se cree que el lavado de raíces mejora el sabor y aroma de la cosecha Cogollo de índica (BLD) de exterior En el cultivo en tierra madre estamos a merced del clima

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