El Cultivador

55 mujeres cannábicas Según un estudio intercontinental publicado en 20146 sobre la “epidemiología de los síntomas de la menopausia”, el 60 % de las mujeres, cuya edad oscila entre los 40 y 64 años de edad, reportaban algún tipo de disfunción sexual, situándose en Australia (el 87 % en 2011) y América del Sur (el 78 % en 2013) el mayor número de mujeres con problemas sexuales y en Norteamérica el porcentaje más bajo (33 % en 2012). En la literatura científica analizada durante dicho estudio, el porcentaje de mujeres en su fase de “postmenopausia” que sufren lo que se denomina “disfunciones sexuales” oscila entre el 68 y el 86,5 %. Pero ¿significa eso que la menopausia sea la causa de dichas “disfunciones”? No está tan claro. Un estudio en el que analizaron los artículos sobre sexualidad a lo largo de los años7, constataba que la actividad sexual disminuye a medida que aumenta la edad; sin embargo, no encontraron evidencias sobre el vínculo entre la menopausia y este descenso en la actividad sexual. En el mismo texto citan estudios en los que se ha encontrado menor deseo sexual durante la menopausia y estudios en los que no se ha encontrado dicha asociación. Tampoco han encontrado evidencias sobre la relación entre la menopausia y la satisfacción con la propia relación sexual. Además, afirman que las mujeres que se quejan de problemas sexuales durante la menopausia y buscan tratamiento para la misma, sufren también de mayor estrés y más depresión clínica, ansiedad y síntomas psicológicos, que las que no buscan tratamiento. De hecho, la OMS calcula que una de cada ocho personas en el mundo padece un trastorno mental, de los cuales la depresión y la ansiedad son los más comunes, habiendo aumentado su prevalencia un 28 y 26 % respectivamente en el año posterior a la pandemia de COVID-198. Está comprobado que el estrés, la depresión, la ansiedad y otros trastornos psicológicos afectan al funcionamiento sexual, por lo tanto, ¿qué fue antes, el huevo o la gallina? El estudio mencionado arriba se enfocaba en la vida sexual de mujeres de mediana edad de cinco etnias que se encuentran en un estado premenopáusico o perimenopáusico temprano y que no toman ninguna terapia de reemplazo hormonal. En su mayor parte, las mujeres declaraban que sus relaciones sexuales eran emocional y físicamente satisfactorias, a pesar de que el 20 % se quejaba de haber experimentado dolor durante el coito. En el mismo, participaron 3.262 mujeres de 42 a 52 años de diferentes etnias y orígenes en Estados Unidos (afroamericanas, caucásicas, chinas, latinas y japonesas): casi el 80 % de las mujeres había tenido sexo con una pareja en los seis meses previos a la entrevista, la mayoría lo habían hecho para expresar amor y por placer, más del 60 % de entrevistadas declararon practicar sexo bastante regularmente y el 24 % reportó sexo oral bastante regularmente (al menos una vez a la semana). Además, para el 77 % de las participantes, el sexo era entre moderada y extremadamente importante en sus vidas, y esta cifra variaba en función del origen, pero no de la menopausia (por ejemplo, para las mujeres caucásicas, afroamericanas y latinas el sexo era más importante que para las asiáticas). De hecho, concluyen que la menopausia está solo mínimamente asociada al funcionamiento y prácticas sexuales, y que esta conclusión es consistente con otros estudios que tampoco encontraron asociación entre la menopausia y la satisfacción, la frecuencia de los encuentros sexuales o el deseo. Si no es la menopausia, ¿qué es? Pues existen múltiples factores. Hemos mencionado el aumento de problemas de salud mental. Como paso previo al diagnóstico de una disfunción sexual, el mismo DSM-5aconseja descartar la existencia de trastornos mentales no sexuales, efectos de fármacos y sustancias, enfermedades o estrés severo relacionado con la relación de pareja, violencia de pareja u otros factores de estrés. Además, advierte de la necesidad de evaluar los siguientes factores: “1) factores de la pareja (p. ej., problemas sexuales de la pareja; estado de salud de la pareja); 2) factores de relación (p. ej., mala comunicación; discrepancias en el deseo de actividad sexual); 3) factores de vulnerabilidad individual (p. ej., mala imagen corporal; antecedentes de abuso sexual o emocional), comorbilidad psiquiátrica (p. ej., depresión, ansiedad) o factores estresantes (p. ej., pérdida de empleo, duelo); Cambios en la sexualidad descritos por las mujeres entrevistadas en el Estudio sobre la Menopausia 2023 (Instituto de la Menopausia, Estudio sobre Menopausia 2023. Informe de resultados, p. 12) Cambios descritos por las mujeres entrevistadas en el Estudio sobre la Menopausia 2023 (Instituto de la Menopausia, Estudio sobre Menopausia 2023. Informe de resultados, p. 10) Fases de la menopausia según el relato oficial (MenopauseNow.com) Las mujeres declaraban que sus relaciones sexuales eran emocional y físicamente satisfactorias

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