El Cultivador

63 sexualidad siendo hombres los que lideraban las investigaciones… y los cuerpos de las mujeres el campo de experimentación. Las operaciones fueron sustituidas por preparados a base de opio, cannabis y otras plantas, pero pronto comenzaron a experimentar con hormonas. En 1890, el gigante farmacéutico alemán Merck, vendía un popular producto a base de ovarios bovinos en polvo y opio. En 1928, Edgar Allen y Edward Doisy aislaron e identificaron el estrógeno. El mismo año, en la Universidad McGill de Montreal, uno de los descubridores de la insulina, James Bertram Collip, desarrolló en su laboratorio el primer estrógeno inyectable, procedente en un primer momento de la placenta, y después de la orina de mujeres embarazadas, que sería comercializado por la compañía farmacéutica Ayerst como Emmenin. Los beneficios de la venta de Emmenin se repartían entre la universidad McGill, Collip y Ayerst, entonces una pequeña empresa farmacéutica canadiense. Trece años y muchas investigaciones después, Allen advertía en la revista científica Cancer Research, que el estrógeno es un factor muy importante en la génesis del cáncer de cuello de útero. Pero para entonces, la maquinaria para explotar a la gallina de los huevos de oro ya estaba en marcha. Ayerst Las operaciones fueron sustituidas por preparados a base de opio, cannabis y otras plantas Adolf Friedrich Johann Butenandt, descubridor de la progesterona, la testosterona y el primer estrógeno sintético

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