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Vaporizadores cannábicos: El producto estrella del mercado

Vaporizadores cannábicos

Este mes hablaremos de las últimas tendencias en vaporizadores cannábicos y cómo la industria está evolucionando rápidamente. De esta forma sabréis hacia dónde están enfocando los fabricantes el desarrollo de sus máquinas de vapor. De hecho, de estos avances dependerá en gran medida nuestra forma de vaporizar en el futuro más próximo.

Vaporizadores cannábicos: El producto estrella del mercado

Si hace unos años utilizar un vaporizador era de gente “rara”, cada vez son más los usuarios de cannabis que deciden consumir sus esencias mediante la vaporización. Este cambio ha venido acompañado –como no podía ser de otra manera– de un aumento de fabricantes de vaporizadores.

Este fenómeno puede compararse al ocurrido durante la última década con los teléfonos móviles. La evolución que van experimentando los vaporizadores se produce casi a diario, apareciendo constantemente nuevos modelos con grandes mejoras. [Leer más sobre la revolución del vapor]. Estas mejoras hacen que el modelo anterior se nos haga anticuado y provocan la adquisición del nuevo, ya que somos muchos los que queremos disfrutar de lo más avanzado, ya sea por temas relacionados estrictamente con la salud o simplemente por estar a la última.

A esto hay que añadirle que los vaporizadores de buena calidad no son baratos, por lo que la industria de la vaporización es una de las que más efervescentes dentro del sector cannábico.

Baterías de alta duración y potencia aumentada

Aumentar la autonomía de los vaporizadores cannábicos portátiles ha sido siempre una prioridad para la mayoría de fabricantes. En un principio, los modelos portátiles apenas tenían autonomía para unos minutos, y esto limitaba el consumo a los usuarios y que se veían abocados a estar conectados a la electricidad si querían disfrutar de una larga sesión de vaporización. [Leer más sobre la propuesta de los clubes de cannabis para volver a la actividad]. Por ello, algunos fabricantes pensaron que lo ideal sería usar gas en lugar de electricidad –funcionamiento similar al de un mechero– pero esto no gustó a todos los vaporetas, ya que producen olores y sabores peculiares.

De ahí que se retrocediera y se volviera al uso de las baterías convencionales, de corta duración y escasa potencia. Baterías que, a día de hoy, están siendo remplazadas –en los nuevos modelos– por baterías de mayor capacidad y fuerza. Esto consigue que los vaporizadores portátiles puedan durarnos más de una jornada de uso intensivo.

Esta nueva generación de baterías suele ser reemplazable, por lo que podemos aumentar la autonomía de nuestro vaporizador con solo adquirir alguna batería extra. No podemos olvidar que suelen ser universales, para facilitar el desarrollo de nuevos cargadores también universales, como ya ha ocurrido con los teléfonos móviles. Dichos cargadores tienen casi siempre una conexión micro USB, y los podemos encontrar de diferentes modelos y formas de carga que pueden ir desde la conexión común de enchufe a la carga solar –cabe recordar que incluso podemos aprovechar la luz de nuestro cultivo para recargar las baterías del vaporizador–, sin olvidar la carga mediante el mechero de coche. Estos cargadores consiguen que las baterías estén totalmente cargadas en menos de una hora, algo impensable hace tan sólo un lustro. Precisamente, la rapidez de carga y la mayor autonomía han propiciado que dispongan de mayor potencia, hecho que se verá reflejado en el calentamiento.

Calentamiento ultrarrápido: Un nuevo estándar

Aún recuerdo cuando me compre mi primer vaporizador, pese a ser eléctrico tardaba –y tarda que aún lo tengo y funciona– en calentar unos quince minutos. Una vez transcurrida esa larga espera, por fin podías vaporizar, por llamarlo de alguna manera. Hoy día esto ha cambiado drásticamente, tanto en los vaporizadores de sobremesa como en los portátiles.

En cuanto a los de sobremesa, apenas tardan en calentar tres o cuatro minutos. Esto se debe a que los vaporizadores actuales poseen cámaras de calentamiento más eficaces y carentes de pérdidas de calor como ocurría en los primeros modelos o incluso en los vaporizadores actuales low cost. Con esta eficiencia no sólo conseguimos una mayor rapidez en el calentamiento, sino que además propiciamos un enorme ahorro eléctrico, llegando a gastar la mitad de energía un vaporizador actual –de buena calidad– que algunos modelos antiguos. Esta eficiencia también consigue que el calor quede encapsulado, evitando posibles quemaduras, ya que las partes externas del vaporizador apenas se calientan.

Si nos fijamos en los vaporizadores portátiles, las diferencias en el calentamiento de los modelos primitivos y los actuales son más que notables. Mientras que el calentamiento antes tardaba una eternidad, ahora los vaporizadores top tardan apenas 40 segundos en pasar de 0 a 200 grados Celsius. Al igual que ocurre en los vaporizadores de sobremesa, los vapos portátiles también encapsulan con mayor eficacia el calor. La principal razón de esta rapidez son las baterías, que consiguen mandar mayor potencia al sistema de calentamiento y aceleran mucho el proceso.

También cabe destacar que cada vez son más los modelos que combinan varios sistemas de calentamiento para aumentar su rapidez, consiguiendo resultados muy sorprendentes –apenas 20 segundos de 0 a 200– aunque esta combinación aún está poco desarrollada debido al encarecimiento en los costes de producción.

Termostatos precisos para cada necesidad

Al igual que las baterías, los termostatos son otra de las grandes evoluciones en la funcionalidad de los vaporizadores cannábicos. Este cambio lo podemos apreciar de dos formas:

Certificación para uso medicinal y nuevos materiales

Como todo negocio, la industria de la vaporización se mueve por la ley de la oferta y la demanda. De ahí que al extenderse a nivel mundial el uso de cannabis medicinal, sean muchos los fabricantes de vaporizadores que buscan obtener una certificación para su uso medicinal. Estas certificaciones las suelen otorgar laboratorios especializados en testar instrumental médico. Suele comprobarse tanto la eficacia del vaporizador como los materiales en los que está fabricado. Se llevan a cabo diferentes test, como puede ser mantenerlo a máxima temperatura durante horas y comprobar así que tras un sobrecalentamiento no desprende ninguna sustancia insalubre.

En la actualidad ya son cinco los modelos certificados para uso en hospitales, de los cuales cuatro han sido certificados en el último año. Por ello, esta cifra seguro que aumentará muy pronto.

Esta carrera en busca de la certificación para uso medicinal también ha propiciado que los fabricantes sustituyan los plásticos de dudosa procedencia por materiales revolucionarios como la cerámica de zirconia, material veinte veces más duro que el cristal que no deja ningún tipo de residuo en nuestro preciado vapor.

Diseños compactos para el uso discreto

Dada la expansión del cannabis tanto a nivel medicinal como recreacional, y como son muchos los países en los que no está permitido el consumo de cannabis, los fabricantes se preocupan cada vez más de producir modelos que pasen desapercibidos. Por ello la última tendencia es fabricar modelos de menor tamaño y redefinir las líneas de los modelos más populares, eso sí, conservando su esencia interior.

Ya son varios los fabricantes que han implementado un vaporizador en utensilios usados en el día a día, como puede ser una memoria USB o la llave de un automóvil. Este tipo de vaporizadores cannábicos son ideales para consumidores medicinales que necesitan pasan desapercibidos en caso de necesitar usar el vaporizador en un lugar público –imaginad que necesitan paliar un brote–.

Tampoco podemos obviar que los consumidores meramente recreativos buscan modelos cada vez más pequeños y con la posibilidad de ser trasportados. Por último, los vaporizadores empiezan a convertirse en productos coleccionables, de ahí que los fabricantes, además de manufacturar máquinas de vapor efectivas, deben ofrecer cierto estilo. Hay modelos que incluso disponen de diferentes fundas y/o carcasas para personalizar al máximo nuestro vaporizador.

El declive de las aplicaciones para vaporizadores

Pese a que no hace ni un año se pusieron muy de moda las aplicaciones para combinar el teléfono móvil y el vaporizador, a día de hoy, tanto los fabricantes como los usuarios, han perdido interés. Ciertamente, estas aplicaciones pueden ser útiles para algunas cuestiones puntuales, como cambiar la temperatura preajustada por el fabricante o controlar el número de inhalaciones realizadas, su utilidad no va más allá.

No podía terminar este artículo de Cannabis Magazine sin recordaros que la vaporización es la forma de consumo de cannabis más eficaz y saludable.

¡Yo vaporizo!

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