El Cultivador

67 voces conscientes ¿Hay algo más que quieras compartir? Sí. Cuando alguien muere no se convierte en ancestro en seguida, hay un proceso por el que se desapega de su propia encarnación, de sus creencias, etc. Y esto requiere tiempo, hay un ritmo diferente para cada uno, porque si, por ejemplo, has vivido pegadísimo a lo material tu ritmo va a ser más lento en el más allá. Si has vivido en un templo budista vas a ser más rápido. Pero es el mismo camino, poco a poco nos desapegamos de quien soy para convertirnos en algo sin forma, sin ego, acercándonos a lo que yo llamo el río de los ancestros, porque es como un flujo gigantesco. Para mí es lo más potente que experimenté, porque contiene todos los ancestros de la humanidad, de todos los tiempos, culturas. Este río gigante es un río de vida, no hay nada triste, este río de vida produce la vida, no hay opinión, y entonces, poco a poco, alejándonos de los vivos nos acercamos a este río y en algún momento no hay identidad, nos fundimos en la identidad más amplia de los Ancestros, con A mayúscula. Referencias 1. almaquetzal.com 2. Ver las entrevistas de esta serie en las ediciones 110 y 111 de la revista (elcultivador.com)

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