El Cultivador 6

a dar datos sobre cualquier híbrido sin conocer sus parentales es sencillamente inapropiado. Por lo general, presentan una floración me- dia, que puede rondar entre las ocho y las diez semanas, aunque depende mucho de cada variedad. Tanto las variedades índi- cas como las variedades híbridas con predominancia índica son las más recomen- dadas para cultivadores noveles o experimentados, siempre que hablemos de cultivo de interior, dada su facilidad de cultivo y su cor- ta floración. Conocer todos los datos de la variedad que queremos cultivar es suma- mente importante, ya que podremos darles una altura determinada durante el crecimiento para saber con qué altura terminarán el ci- clo de floración, teniendo presente la altura del espa- cio de cultivo con la que contamos. Por poner un ejemplo, la variedad Big Bang, una índica, dobla su altura durante el periodo de floración, por lo que podemos mantenerla en pe- riodo de crecimiento hasta que tenga unos treinta cen- tímetros de altura, sabiendo que, cuando termine la flo- ración, ningún ejemplar su- perará los sesenta centímet- ros de media, y de este modo respetará la altura máxima de nuestro indoor y podremos dejar una dis- tancia óptima entre lámpara y puntas. Las variedades sativas, o híbridos con predominancia sativa, son las menos re- comendadas para los culti- vadores noveles, dada su complejidad. Estas var- iedades crecen desmesurada- mente durante la etapa de floración, algo que puede ser un gran inconveniente si con- tamos con una limitación de altura (los 2 metros que suele medir un indoor es una lim- itación de altura importante, creedme). Además, estas var- iedades suelen presentar unos periodos de floración muy largos, que pueden ir desde las diez a las catorce o quince semanas de floración, por lo que precisan muchos cuidados. Estas variedades sólo son recomendadas para cultivadores experimentados o para cultivos de exterior. Investigar un poco sobre la variedad que hayamos pen- sado cultivar no sólo nos fa- cilitará los datos para dar a las plantas una altura ade- cuada durante la etapa de crecimiento, sino que nos ori- entará sobre qué cantidad de nutrientes debemos aportar- les y qué tiempo de floración estimado tendrán. Perder unos pocos minutos en in- vestigar estos datos nos ahor- rará muchas complicaciones durante el cultivo. Los pro- pios bancos de semillas (o empresas suministradoras de semillas) ofrecen por lo gen- eral toda esta información en sus páginas web. Si tenéis pensado cultivar diversas variedades si- multáneamente, procurad que todas se estiren más o menos en igual medida du- rante el ciclo de floración; así evitaréis montar una sel- va indomable en vuestro in- door. Una vez elegida la var- iedad -o variedades- a culti- var, y anotados todos los datos importantes que po- damos encontrar sobre ellas por la Red, habrá llegado la hora de comenzar. GERMINACIÓN Aunque el proceso de ger- minación es sumamente sen- cillo, existen varios consejos que pueden ayudarnos a obtener un porcentaje de éx- ito muy elevado. Por lo gen- eral, poner una semilla en el sustrato y regar es sufi- ciente para que nuestras pe- queñas se abran y den lugar a la plántula, aunque con este sencillo sistema no ob- tendremos el alto porcentaje de germinación que po- dríamos obtener siguiendo los consejos que ofrecemos a continuación. Poner las semillas en un vaso de agua con una cucharada pequeña de agua oxigenada durante unas doce horas ayudará enormemente a una correcta germinación. Este proceso de escarificación ablandará el pericarpio de las semillas, lo cual, a su vez, facilitará la salida de la radícula, seguida por la plán- tula. El agua oxigenada elim- inará también los posibles patógenos que pueda con- tener el agua. Es recomend- able dejar el vaso con el agua y las semillas en un lugar templado, donde la temper- atura media ronde los 24º. Existe una ridícula leyenda urbana que dice que las semi- llas que no se hunden en el agua siguiendo este proced- imiento no germinarán. No hagáis caso de este tipo de leyendas urbanas, que no ha- cen más que confundir a los cultivadores menos experi- mentados. Una vez transcurridas las doce horas en remojo, podemos pasar las semillas con mucho cuidado a un tup- per donde previamente habremos colocado una servilleta de papel humede- cida a modo de cama, y de- positaremos las semillas enci- ma, sin necesidad de cubrir- las con otra capa de papel húmedo. El tupper debemos dejarlo cerrado para que mantenga la humedad en su interior. Un lugar oscuro y templado (unos 24º) es el idóneo para guardar el tup- per de veinticuatro a cuarenta y ocho horas, el tiempo que tardará la semilla en mostrar una radícula alargada con una longitud de dos a cuatro centímetros, por lo general. El papel de cocina o servilleta de papel que hemos depositado en el interior del tupper a modo de cama nunca debe estar encharcado, pues se pu- drirían las semillas y raíces; sólo debe estar humedecido. Tampoco debéis usar nunca algodón para germinar, ya que las raíces se enredarían en éste, sería muy compli- cado desprenderlas y podrían llegar a romperse. Mantener una temperatura que ronde los 24º de media durante todo el proceso de germinación es sumamente importante, ya que ayudará a las semillas a salir del es- tado de latencia o dormancia, muy acusado en semillas con- servadas en climas fríos o en neveras (todos los grows de- berían mantener sus semillas en neveras, para una correcta conservación de las mismas). Una vez transcurrido este tiempo, después de compro- bar que las semillas han 19 cultivo básico Mantener una temperatura que ronde los 24º de media durante todo el proceso de germinación es suma- mente importante

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