El Cultivador 6
20 cultivo básico mostrado sus radículas, pro- cederemos a la siembra de las mismas, con muchísimo cuidado para no dañarlas, ya que en este estado son suma- mente sensibles. En este mo- mento es cuando comienza el periodo de crecimiento. CRECIMIENTO Antes de entrar en materia con el crecimiento, debemos haber seleccionado un buen sustrato orgánico para sem- brar nuestras recién germi- nadas semillas. Para los cul- tivadores con algo de expe- riencia, recomiendo sin lugar a dudas cultivar en coco, un medio inorgánico que nos ayudará a controlar todos los parámetros nutricionales de nuestras plantas, pero para cultivadores noveles o que simplemente no quieran calentarse tanto la cabeza, un buen sustrato orgánico como el que podemos en- contrar en cualquier grow - de Canna o Atami- es sin duda la mejor opción. Dentro de esta opción -que es la que trabajaremos en el artículo con el fin de no com- plicar en exceso el cultivo- tenemos otras dos alternati- vas: adquirir tierra “light” o “pre-abonada”. La primera opción es la que personal- mente recomiendo, aunque ambas son válidas. La primera viene con un por- centaje de nutrientes medio- bajo y deja en nuestras manos la decisión de abonar cuando consideremos oportuno. La segunda viene con una carga extra de nutrientes, poco re- comendada para algunas de las variedades que cultivare- mos. Así pues, supongamos que hemos elegido la opción de comprar un saco de tierra “light” para comenzar con nuestro cultivo. No os calentéis la cabeza con mezclas caseras de hu- mus, tierra, arlita y lo que se os vaya ocurriendo. Los sus- tratos que venden en los grows vienen perfectamente equilibrados para el cultivo de cannabis y no precisan de ningún extra inicial. Una vez tenemos el sustrato preparado en pequeñas macetas o vasos de plástico, con el fondo agu- jereado para que el agua de riego drene correctamente, podemos sembrar las semillas germinadas y comenzar con el primer ciclo de la etapa de crecimiento: “los diez primeros días”. Durante estos primeros diez días, que comienzan a contarse desde que sembramos las semillas ya con la raíz en el sustrato, no es necesario apor- tar una iluminación intensa a nuestro cultivo. Con cualquier lámpara de bajo consumo (de unos 25 W) o algunos tubos fluorescentes, podremos ilu- minar los cotiledones de nues- tras pequeñas y su primer par de falsas hojas. Es importante mantener un ciclo de iluminación con- stante, que puede ser de vein- ticuatro horas continuas de luz, o de dieciocho horas de luz y seis de oscuridad, para ahorrar un poco en electrici- dad. Este horario lumínico debemos mantenerlo durante todo el ciclo de crecimiento, a fin de no estresar a nuestras pequeñas. La humedad del interior del armario de cultivo debe rondar el 60% - 70% durante todo el crecimiento. De esta forma la planta se hidratará correctamente y crecerá a buen ritmo. Una vez transcurridos los diez primeros días, cuando nuestras pequeñas ya hayan abierto su primer par de falsas hojas y comiencen a crecer buscando formar nudos, es hora de empezar con una ilu- minación decente. Aunque los tubos fluorescentes o las bom- billas de bajo consumo son una opción válida y bastante utilizada, no hay nada mejor para este periodo de crec- imiento que una lámpara de Halogenuros Metálicos (HM), que podremos acoplar en la mayoría de los casos al bal- astro que tenemos preparado para el ciclo de floración. Estas lámparas (HM) ofre- cen una luz blanca–azulada que favorece una distancia internodal corta y un desar- rollo espectacular de la ma- teria vegetal. El inconve- niente es que dan bastante calor, al igual que los sodios, por lo que habrá que regular su altura de forma que en las puntas de nuestras plan- tas nunca se superen los 27º (pueden crecer hasta con 35º, pero el desarrollo es mucho más lento, ya que la planta lucha por no deshidratarse, y por ello ded- ica mucha menos energía al crecimiento). No es necesario abonar du- rante las tres o cuatro primeras semanas de crec- imiento, ya que el sustrato, aunque sea “light”, contiene todos los nutrientes nece- sarios para esta primera fase Un medidor de ph es de uso obligado para corre- gir la acidez del agua de riego y estabilizarla a 6,2. De esta forma, la planta podrá absorber bien los nutrientes que necesita del sustrato ¿Cuánto tiempo debe durar la etapa de crecimiento? Un mínimo de cuatro semanas
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