El Cultivador

46 cultura cannábica Para encontrarlos, hace falta mirar a los nudos, los lugares donde crecen las hojas desde el tallo principal. En ciertas variedades, a partir del sexto nudo, suelen aparecer estas diminutas formaciones florales que, aunque tienen una apariencia muy similar a simple vista, pueden ser diferenciadas desde bien temprano. Gracias a la ayuda de una lupa o de un objetivo de macrofotografía, se pueden observar estas formas diferentes, donde el primordio floral masculino se desarrolla con una forma de pinza característica, a diferencia de la bráctea femenina, cuya forma es más parecida a la de una gota de agua. Otra diferencia apreciable ya desde muy pronto es la inclinación con la que aparecen estos primordios. En las plantas macho, son los sépalos, con forma de pinza, la parte externa de la flor, la que comienza a crecer con una inclinación que tiende a caer hacia abajo. Las flores masculinas, terminan creciendo, por lo general, de esta manera, para que el polen pueda dispersarse por el viento y la gravedad. En el caso de las brácteas de las flores hembra, su crecimiento es claramente inclinado hacia arriba, hacia donde acaban desarrollándose los dos estigmas, preparándose para recibir el polen que las fecunde. En cuanto a los nombres de las diferentes partes de las flores masculinas, ya hemos mencionado la parte más externa que la recubre, los sépalos. Según va desarrollándose la flor, tiende a colgar hacia abajo, de una estructura llamada pedúnculo. En los nudos, la flor puede aparecer sola, aunque en el ápice de la planta y las puntas de las ramas, las flores se disponen en racimos. Una vez que la flor se abre, se quedan a la vista los estambres, compuestos por las anteras, que cuelgan de los filamentos. Las anteras son los órganos sobre los que aparece el polen, alrededor de 70.000 granos por antera, que, aprovechando las corrientes de viento, vuela en todas direcciones. Tras la dispersión del polen, las flores macho acaban desprendiéndose y cayendo al suelo. Tricomas únicos En las plantas de cannabis encontramos dos grupos de tricomas, los glandulares, en cuyas cabezas se sintetizan los terpenos y cannabinoides y los no glandulares. Los tricomas no glandulares, que no producen cannabinoides ni terpenos, son de dos tipos: cistolíticos, con forma de garra, y no cistolíticos, más pequeños y acabados en punta. Dentro de los tricomas glandulares, encontramos los bulbosos, los más pequeños, pegados a la superficie, los capitados sésiles (sésil quiere decir que no tiene pie), más grandes y sin pie, y los capitados pedunculares, los más altos y los que más nos interesan. Sin embargo, la planta macho de cannabis desarrolla un tipo de tricomas que no encontramos en las plantas hembra, a no ser, obviamente, que estas, por el motivo que sea, desarrollen inflorescencias masculinas. Esto se debe a que dichos tricomas aparecen únicamente en las flores de las plantas macho, en concreto, en las anteras, tomando el nombre de tricomas glandulares anterales o de las anteras. A simple vista, puede parecer que son tricomas sésiles y que están pegados a la superficie de la antera, pero las fotografías de microscopio electrónico revelan que son pedunculares, es decir, se elevan con un pequeño pie. Estos tricomas de las anteras, aunque son únicos, no son de especial importancia a la hora de seleccionar unmacho para futuros cruces, sino otros aspectos, como la estructura de la planta, el tiempo en que comienza la floración, la cantidad de tricomas que produce y sus terpenos y cannabinoides. Terminamos el tema con un final abierto y con muchos más temas sobre los que profundizar y seguir investigando, para aprender más sobre las plantas macho del Cannabis. Espero haber despertado o reavivado vuestra curiosidad por ellas. Hasta la próxima, como siempre, ¡os animo a seguir aprendiendo porque nunca es suficiente! Flor masculina abierta, con los tricomas glandulares anterales a la vista Tricomas capitados en las anteras, vista al microscopio electrónico la planta macho de cannabis desarrolla un tipo de tricomas que no encontramos en las plantas hembra, los tricomas glandulares anterales

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