El Cultivador

38 historia se trataba simplemente de plantas silvestres recogidas al azar, sino de cannabis asociado a un uso psicoactivo más que exclusivamente textil o alimentario. En otras palabras, algunos grupos humanos no solo conocían la planta: sabían distinguir y conservar aquellas formas que servían para experiencias ceremoniales, mortuorias o extáticas. Aquí aparece una idea decisiva para cualquier historia seria del cannabis: los usos rituales no fueron un añadido folklórico a una planta industrial, sino una de las maneras en que ciertas sociedades la integraron en su visión del mundo. En contextos funerarios, el humo no era solo humo; podía funcionar como purificación, como signo de tránsito, como vehículo de comunión grupal o como tecnología sensorial para marcar la separación entre el espacio ordinario y el espacio sagrado. No hace falta inventar teologías ocultas ni civilizaciones secretas para reconocer ese hecho: basta con ver que los restos materiales aparecen precisamente en escenarios ceremoniales y no en cualquier rincón doméstico. La India ofrece otro capítulo importante, aunque aquí conviene ser especialmente prudentes con la cronología y evitar convertir la tradición en prueba automática de antigüedad remota. La revisión histórica señala que el cannabis tuvo un papel religioso como agente de inspiración mística asociado a Shiva y que, bajo nombres como Vijaya, fue utilizado durante miles de años en la medicina ayurvédica para dolor, náuseas, ansiedad, apetito, sueño y relajación muscular. Lo responsable, desde un punto de vista científico-histórico, es afirmar que existen tradiciones religiosas y médicas muy antiguas en el subcontinente indio en torno al cannabis, pero que no todos los relatos simbólicos sobre su origen pueden fecharse con la misma seguridad que un brasero excavado o una tumba analizada en laboratorio. Saberes y prestigio Otro error frecuente consiste en separar demasiado rígidamente el cannabis “ritual” del cannabis “médico” o del cannabis “utilitario”, como si en el mundo antiguo esas fronteras hubieran sido tan nítidas como hoy pretende la ley. Las fuentes recopiladas por el NIH muestran menciones de uso medicinal en China, Egipto, Asiria, Grecia y Roma, mientras que Plinio el Viejo, Dioscórides y Galeno describieron diferentes aplicaciones de la planta en el ámbito romano. Esa continuidad sugiere que el cannabis fue importante precisamente porque ocupó varios registros a la vez: objeto agrario, materia prima, remedio y, en ciertos contextos, sustancia con valor ceremonial o psíquico. En China, explica la revisión, los registros tempranos sitúan al cannabis dentro de la tradición médica, aunque algunos relatos sobre su origen se proyectaran retrospectivamente sobre figuras míticas como Shén Nóng. En Egipto, el papiro Ebers menciona aplicaciones tópicas de cannabis para la inflamación, y en tablillas asirias también aparecen usos medicinales de la planta. En Roma, Plinio habló de su cultivo para cuerdas y redes y también de sus propiedades analgésicas y antiinflamatorias, mientras Dioscórides recogió la capacidad de preparaciones de raíz hervida para aliviar inflamaciones. Estos datos son relevantes porque muestran que el prestigio del cannabis anterior a la prohibición no dependió solo de la euforia o de la intoxicación. Durante siglos, su valor nació de una combinación poco común: servía para hacer cosas, para curar cosas y, en determinados entornos, para significar cosas. Esa triple condición explica mejor su persistencia histórica que cualquier relato simplista sobre una “droga ancestral” entendida únicamente como vehículo de evasión. Incluso la etimología y la expansión lingüística que resume la revisión del NIH apuntan a una relación muy extensa entre pueblos y planta, con términos emparentados en gran parte de Eurasia. Cuando una especie deja rastros en la agricultura, en la medicina, en los ritos y en el lenguaje, deja de ser un detalle etnobotánico y se convierte en una pieza estable de la historia cultural. De recurso a problema La prohibición moderna cambió radicalmente esa percepción acumulada. La revisión histórica del NIH resume que el siglo XX encadenó varios obstáculos al uso del cannabis, entre ellos la Marihuana Tax Act de 1937 en Estados Unidos, su salida de la farmacopea estadounidense pocos años después y, ya en el plano internacional, la Convención Única de 1961 de las Naciones La arqueología reciente ha fortalecido de forma notable la credibilidad de los relatos antiguos sobre usos rituales del cannabis

RkJQdWJsaXNoZXIy NTU4MzA1