El Cultivador

27 cultivo exterior en ser asimilado por las plantas, lo mejor sería añadir en los riegos fertilizante líquido de origen orgánico que sea rico en nitrógeno. Si hemos plantado en marzo, lo más probable es que, hacia mediados de mayo, más o menos, sea necesario empezar a podar. Por contradictorio que pueda parecer, esta práctica estimula el desarrollo vegetal, por lo que es muy recomendable llevarla a cabo si queremos lograr una cosecha abundante. En caso de que la altura pueda llegar a ser un problema, lo más aconsejable es realizar podas apicales para limitarla. Si, por el contrario, las plantas pueden crecer libremente, podaremos las partes bajas para estimular su desarrollo vertical. También debemos tener en cuenta que las variedades sativas (NLD) tienen un tiempo de crecimiento mucho más prologando que las índicas (BLD). Tras el solsticio de verano, los días se van haciendo más cortos. Aunque, al principio, la diferencia en el fotoperiodo no es perceptible, las plantas notan este cambio, entrando en la fase de prefloración. Hacia mediados de junio, es bastante probable que hayan consumido los aportes iniciales de abono, por lo que será necesaria una dosis de refuerzo. Para evitar que el cultivo amarillee durante la floración, aportaremos algún abono orgánico rico en nitrógeno, como estiércol de oveja. Asimismo, también agregaremos al suelo o sustrato guano de murciélago en polvo y, si disponemos de ellas, cenizas de madera. Tras la aplicación en la capa superficial de la zona radicular, debemos regar para que no se los lleve el viento. Para que las plantas puedan asimilar correctamente los nutrientes aportados mediante la fertilización, es necesario que el agua de riego tenga un pH La poda apical hace que las plantas desarrollen varias puntas si queremos potenciar la producción floral y de resina, es aconsejable aplicar algún estimulador de floración Si la altura no es un problema, podemos dejar crecer el cultivo libremente

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