El Cultivador

43 cultura cannábica tanto en las partes aéreas de lasmismas, como en sus raíces y también en su interior, dirigen la salud general de las plantas e intervienen en la producción de los metabolitos secundarios que producen. Sobre este tema trata el artículo “Microbiología asociada al cannabis”, del número 55 de El Cultivador, disponible en línea aquí: bit.ly/3sF70GE. Los llamados metabolitos secundarios de las plantas son los compuestos que se producen, siendo innecesarios para las funciones vitales de las mismas. Es por eso que en el cannabis y en otras muchas plantas aromáticas, sobre todo, estos componentes se producen en el exterior de la planta, en tricomas y distintas protuberancias sobre la superficie de las hojas. Los cannabinoides y los compuestos que confieren los diferentes aromas y sabores de nuestras plantas, así como sus efectos farmacológicos, se encuentran en el interior de las cabezas de los diferentes tricomas glandulares, no en los tallos de estos tricomas, ni tampoco en tricomas no glandulares (cistolíticos, con forma de garra, y no cistolíticos, con forma de pelo). Algunos de estos compuestos secretados, como el THCA, por ejemplo, son tóxicos para las células de las plantas, por eso se almacenan en la cavidad glandular de los tricomas y no en el interior de la hoja. En la planta hembra del cannabis existen tres tipos de tricomas glandulares: los bulbosos, son los más pequeños, con cabezas glandulares de 17 a 25 micras, crecen apoyados en la superficie de tallos y hojas principalmente; los capitados sésiles (capitado: con cabeza, sésil: sin tallo), con glándulas de 25 a 100micras, y los capitados pedunculados, los que más abundan en las flores, con pedúnculos (tallos) pluricelulares, largos y cortos y cabezas que suelen ir desde 25 a 220 micras de diámetro. Tanto en el cannabis como en otras especies, todos estos componentes que tanto nos atraen a los seres humanos y a otros animales, suponemos que los crean para comunicarse con su entorno y las plantas que crecen a su alrededor. También para evitar ataques de insectos y atraer a otros, para prevenir mordeduras de animales, como protección en ambientes con temperaturas extremas, así como contra los rayos solares. Por ejemplo, para evitar la evapotranspiración excesiva de agua, las plantas aromáticas, que están rodeadas Tricomas capitados pedunculados con tallos de diferente longitud (llenos de los aromas que tanto nos gustan) Los tricomas pueden ser trampas mortales las plantas se expresan de diferentes maneras y se comunican con el ecosistema que las rodea

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